✍ Los condotieros. Soldados de fortuna [1971]

por Teoría de la historia

18135214Estos jefes de tropas, que desempeñaron un papel tan importante en la historia de Italia desde el principio del siglo XIV hasta la primera mitad del siglo XVI, son tan diferentes como pintorescos: Niccolo Piccinino, hijo de carnicero, canijo, enclenque, fue el más belicoso; Clan Galeazzo Visconti, apasionado por la Antigüedad y la astrología, tímido y marginado, conquistó Genova, Pisa, Perusa, Siena y Bolonia; el conde de Montefeltro, modelo de caballerosidad, humanlsta, letrado, fue un ejemplo para sus subditos y un modelo para sus soldados; Sigismondo Malatesta, en contraposición, monstruo de depravación, pero amante del arte y pródigo mecenas, fue excomulgado por el papa Pío II y quemado en efigie. Estos hombres sin escrúpulos, fieles al mejor61LjggmDacL postor, condujeron sus ejércitos mercenarios hacia los honores y las riquezas. Nacidos de la nobleza o del pueblo, bandidos o humanistas en sus ratos libres, su única pasión era la fortuna y su único medio, la guerra. Pero escribir la historia de los condotieros, estudiar las causas de su ascensión o de su caída, intentar precisar su condición, es tanto como reconstruir la vida del Renacimiento totalmente, es descubrir, a través de las órdenes de sus señores (Papas, duque de Milán, dux de Vérmela), todo el complejo juego de la política de este periodo, es determinar el lugar que corresponde a las armas y a la guerra en la vida italiana de la época, y definir el papel de los mercenarios en las futuras guerras. De Hawkwood a Giovanni de Medicis, «Los condotieros», por su inmenso ímpetu y su audacia temeraria, quedan como símbolos de jefes sin fe ni ley. En esta obra, uniendo su verbo a la erudición, Geoffrey Trease los hace revivir ante nuestros ojos, injertando su destino en la sociedad de su tiempo.

[LA VANGUARDIA. “Los condotieros. Soldados de fortuna”, in La Vanguardia (Barcelona), 1 de abril de 1977, p. 25]