➻ Asa Briggs [1921]

por Teoría de la historia

large-victorian-things-by-asa-briggsAsa Briggs (1921) es uno de los más eminentes historiadores sociales británicos de la actualidad. A pesar de que es el mayor especialista vivo en la Inglaterra victoriana, Briggs nunca se ha dejado confinar en un periodo, región o incluso disciplina. La amplitud de sus intereses, como también su enorme capacidad de trabajo, puede demostrarse ya desde muy pronto: cuando aún estudiaba historia en la Universidad de Cambridge, secretamente también cursaba economía en la Universidad de Londres, unos cursos que, para la gran mayoría, exigían una dedicación exclusiva y un arduo estudio. Es sabido que Briggs sólo duerme cuatro horas por la noche y la velocidad con que escribe reseñas, artículos y libros siempre fue envidiada por sus colegas. Nacido y criado en Yorkshíre, norte de Inglaterra, Asa Briggs estuvo profundamente influido por su región de origen. Fue en el siglo XIX cuando el norte inglés pasó a tener una importancia crucial para el desarrollo industrial del país, y toda la vasta contribución de Briggs a la historia de Inglaterra es muy ilustrativa de su fascinación por las conquista de la Revolución Industrial, la «larga revolución» que, según él, transformó sin barricadas o golpes de estado todo el escenario de la sociedad. Como otros de su generación, Briggs encontraba la historia económica fascinante, pero, a diferencia de la mayoría de sus contemporáneos, él amplió sus intereses y se convirtió en uno de los pioneros que escribieron historia local en Inglaterra. Publicó su estudio sobre las ciudades, Victorian Cities, en 1963, mucho antes de que la Historia Urbana se estableciera como una disciplina, y en ese libro desarrolló también un notable planteamiento comparativo, algo inusitado en aquella época. Su discusión sobre Melbourne, en la Australia victoriana, en contraste con la artesanal Birmingham y la moderna Manchester -típica ciudad de la Revolución Industrial- no ha sido hasta hoy superada, y Victorian Cities continúa siendo una lectura obligatoria para todos aquellos interesados en el periodo victoriano y en estudios urbanos y comparativos. Todavía en los años sesenta, Briggs anunció un trabajo sobre «Cosas victorianas», en una época en que la historia de la cultura material era un tema virtualmente desconocido, pero las innumerables responsabilidades administrativas que asumió hicieron que acabara su Victorian Things recién en 1988. De manera diferente de lo que se podría imaginar, ese no es un estudio sobre antigüedades, sino una historia social basada en el estudio de objetos y también textos. En 1963, cuando anunció el plan de ese libro en una conferencia, Briggs ilustró vívidamente su planteamiento sugiriendo que alguien escribiese la historia social de la máquina segadora de hierba, relacionando ese objeto con el surgimiento de los extrarradios burgueses con grandes jardines, con la desaparición del servicio doméstico, etc. Asa Briggs también fue el primero de los historiadores británicos que se interesó por la historia de los modernos medios de comunicación y por el desarrollo de la industria del ocio, tema de una conferencia publicada ya en 1960, nuevamente en una época en la que este tema no se había descubierto. Por tanto, no es sorprendente que haya sido invitado a escribir la historia de la BBC, un tema sobre el cual publicó varios volúmenes a lo largo de los años. Con esta trayectoria era de esperar que Briggs finalmente acabaría escribiendo una historia social de Inglaterra, la primera que intenta sustituir a la famosa English Social History de George Macaulay Trevelyan (1876-1962), un importante historiador de estilo más tradicional. Debido a su antiguo interés por los victorianos y previctorianos, uno imaginaba que Briggs empezaría su historia por el siglo XVIII, o como mucho por el final de la Edad Media. Sin embargo, superando las más exageradas expectativas, él, con su típica osadía, decidió retroceder efectivamente al principio y comenzó su Historia social de Inglaterra (1983) ¡por la prehistoria! Para los brasileños no deja de ser motivo de orgullo saber que una gran parte de la inspiración para ese libro Briggs la encontró en las obras de Gilberto Freyre, el primer intelectual que le despertó tanto la relación entre lo visual y lo social como la importancia de los objetos en cuanto testigos históricos. Actualmente, con 78 años de edad, Briggs continúa teniendo un innegable dinamismo y una intrepidez que han marcado toda su carrera intelectual, acabando de firmar un contrato con Polity Press para escribir (en colaboración con Peter Burke) una historia general de los medios de comunicación que abarcará desde Gutenberg hasta Internet. Una descripción general de Asa Briggs no podría omitir su interés por la educación y por la política, asuntos sobre los cuales tiene grandes convicciones. En los años 1960, fue uno de los idealizadores de la Open University y de la Universidad de Sussex, dos instituciones que realizaron grandes innovaciones en el campo educacional. Para esa última, Briggs contrató a tantos jóvenes académicos de Oxford que la nueva universidad (construida cerca de la costa, en Brighton) fue llamada «Balliol-by-the-Sea», en una alusión al Balliol College, uno de los más prestigiosos de Oxford. Sin embargo, Briggs no pretendía, de ningún modo, reproducir el sistema de Oxford o Cambridge, sino crear un centro de excelencia con otros esquemas. Soñaba con una universidad sin departamentos y se empecinó, como decía, en «reproyectar el mapa del saber» introduciendo en los estudios de humanidades un planteamiento interdisciplinar, algo bastante innovador en la época. En Sussex, la historia podía estudiarse en la School of Social Studies, combinando cursos de historia con cursos de sociología y de filosofía de las ciencias sociales; o en la School of European Studies, combinando historia con filosofía y literatura; o incluso en la School of African and Asian Studies, donde se combinaba la historia con la economía y la antropología. Como político, el apoyo de Briggs a las causas de los trabajadores y al Partido Laborista ganó más peso a partir de 1976, cuando fue hecho Lord por el gobierno laborista de James Callaghan, convirtiéndose, así, en miembro vitalicio de la Cámara de los Lores. Jubilado desde 1991, Lord Briggs se mantiene, no obstante, en plena actividad como presidente en varias entidades, como por ejemplo la British Social History y la Victorian Society, y dando conferencias en Estados Unidos, Japón, China, la India y en diversos países europeos. En Brasil, país que le atrae por su «inmenso potencial» y por los «cambios fascinantes que están aconteciendo allí», Briggs estuvo una única vez, en 1980, con ocasión de la conmemoración de los ochenta años de Gilberto Freyre. Sus múltiples ocupaciones lo hacen moverse constantemente de Sussex, donde vive, a la Cámara de los Lores y a las diversas instituciones londinenses a las que pertenece […]

[Maria-Lúcia GARCÍA PALLARES-BURKE. La nueva Historia. Nueve entrevistas. Valencia: Universidad de Valencia, 2005, pp. 47-49]