✍ Candidata a la corona. La infanta Carlota Joaquina en el laberinto de las revoluciones hispanoamericanas [2015]

por Teoría de la historia

594821c0Un muy interesante libro acerca de la infanta, reina y emperatriz Carlota Joaquina de Borbón relata algunos aspectos de su vida y fundamentalmente su rol en las revoluciones hispanoamericanas, incluyendo los movimientos ocurridos en nuestro suelo. Escrito por la rosarina profesora y licenciada en Historia, Marcela Ternavasio, y titulado “Candidata a la corona” el texto revela las intrincadas tramas políticas tejidas alrededor de la hija primogénita del rey Carlos IV de España y de su esposa, la princesa María Luisa de Parma. “El libro lo construí muy de a poco y con mucho gusto y placer. Me demandó muchos viajes, y búsqueda de archivos en España, Inglaterra, Brasil y Argentina. El género epistolar es muy fascinante para trabajarlo como historiador”, le cuenta a Autosemanario y completa: “Me pareció que si poníamos solamente el énfasis en los revolucionarios y no en los papeles que tuvieron las alternativas dinásticas las versiones quedaban un poco rengas”. En 1785, y con apenas diez años de edad, la protagonista del libro fue obligada a casarse con el príncipe Juan VI de Portugal, en lo que para la autora se transformó en una clara jugada política. “Ninguno de los casamientos dinásticos de la época son casuales y todos guardaban un trasfondo político. Y Carlos III (abuelo de Carlota) lo que intentó con esto fue un acercamiento a la corona portuguesa”, asegura la autora de otros libros vinculados a la historia como “Historia de la Argentina” y “La revolución del voto” (acerca de la política y elecciones en Buenos Aires, entre 1810 y 1852). Quien tuvo, a partir de los escritos de la mayoría de los historiadores, un sinfín de defectos físicos (desde cojera -al tener una pierna más corta que la otra- hasta el tronco torcido), era extremadamente ambiciosa y, según palabras de Ternavasio, dueña “de un carácter indomable, con mucha pretensión de independencia frente a la Corte, e incluso hasta su propio marido, con el que según sus cartas confiesa que ya vivía separada desde 1806”. Sin embargo el libro no busca explayarse en sus características sino se centra fundamentalmente en los planes y estrategias políticas de la infanta entre 1808 y 1814, descubriendo así una zona poco conocida de las revoluciones hispanoamericanas en el marco de la crisis de las monarquías española y portuguesa. Y refleja el período en que Juan VI dispuso la huida, rumbo a Brasil, de la familia real portuguesa; escapando así de la invasión de Portugal por el ejército de Napoleón Bonaparte. “El traslado fue un hecho no improvisado pero sí repentino que tuvo que ver con aquella avanzada y con la insistencia británica para que la corona fuera trasladada a Brasil y así evitar lo que luego ocurrió en España, cuando fue abandonada y cedida a un rey extranjero”, cuenta la historiadora. Su estadía allí y la cercanía con Buenos Aires (donde tenía plena vigencia el virreinato del Río de la Plata) provocó la creación del partido “carlotista” criollo con el claro objetivo de lograr un reino independiente, constituido políticamente como monarquía constitucional y encabezado, obviamente, por la ansiosa de más poder Carlota Joaquina. “Las autoridades sustitutas del rey en la península lanzan un ataque feroz contra la alternativa carlotista haciéndola pasar a la clandestinidad. Por eso las relaciones se convierten en secretas”, señala la investigadora del Conicet y del Consejo de Investigaciones de la UNR, al tiempo que cita a Manuel Belgrano como uno de los iniciadores, en compañía de algunos otros como Juan José Castelli, personajes que a la postre (ya a partir de 1810) se convertirían en dirigentes revolucionarios. Y completando su idea: “Las relaciones entre Carlotta y la Junta Central española fueron siempre conflictivas. Fueron ellos quienes mandaron secretamente emisarios para frenar cualquier intento de Carlota Joaquina de viajar a Buenos Aires para coronarse como regente”. Revela el texto que entre el carlotismo y su versión porteña no había una coincidencia de objetivos y que ella buscaba ser regente absoluta en América y mantener incólume el orden vigente mientras que lo que intentaban los criollos, que no eran revolucionarios entre 1808 y 1010, era intentar ciertas reformas dentro de la Monarquía. En el material editado por Siglo XXI se cuenta que la negativa fue total por parte de La Real Audiencia a la aceptación y creación oficial del partido, sobre lo que Ternavasio explica: “Lo que yo trato de mostrar en el libro es que la jugada importante de Carlota es en la península. Y de hecho logra formar un partido donde había absolutistas, monárquicos moderados, e incluso con muchos diputados americanos en las Cortes pero al no tener un apoyo mucho más fuerte allí hizo muy difícil que la alternativa triunfe solo en sede americana”, relata. Para cerrar una vida tormentosa el rey Juan VI falleció súbitamente en marzo de 1826, hecho que generó muchas dudas en muchos que creyeron que fue envenenado por la reina o su hijo Miguel, en una624,357_1440428653_Carlota-Joaquina- nueva conspiración para ocupar un trono que nunca pudo lograr. Sobre este punto la sostiene que “los rumores fueron miles” y a pesar de negarse a apoyar una versión definitiva opina “que se trata de una teoría demasiado conspirativa”. En el epílogo la obra, que cuenta con más de 280 páginas, entrega un breve repaso acerca de cómo termina la trayectoria vital de Carlota, la vuelta a Lisboa en 1821 cuando se vuelca mucho más a incidir en la política portuguesa que en la hispánica, y concluye con su muerte en 1830, en el palacio de Queluz, víctima de un cáncer de útero. Un libro revelador, escrito con un lenguaje ágil, donde además de analizar a este personaje que intentó ser infructuosamente candidata a la corona, aporta luz sobre el período fundacional de nuestro país. En exclusiva, Autosemanario entrevistó a Ternavasio, que nos contó más sobre su flamante obra y las características de su protagonista.

AutoSemanario: ¿Cuál es el objetivo que busca este flamante cuarto libro de tu carrera?

Ternavasio: En primer lugar meterme en un tema diferente a los que estaba acostumbrada a abordar: cuáles son los papeles que ocupan las disputas dinásticas en esos procesos revolucionarios. El objetivo fue tomar, a través de Carlota Joaquina, un motivo que no es geográfico sino exploratorio. La idea es que ella sea como trayectoria vital tan solo un mirador, un observatorio de una cantidad de tramas políticas, redes, conflictos y de disputas que se dan en muy distintos escenarios. Lo que me permitió esta investigación es poner en evidencia algunas tramas menos trabajadas de las revueltas hispanoamericanas.

A: ¿Qué la llevo a escribir sobre Carlota?

T: Mientras recorría archivos en España y Brasil, por otros temas, es como si el personaje hubiera venido a mi encuentro. Y me empezó a interesar este tramo porque esa trayectoria me estaba iluminando algunos cursos de acción del laberinto de las revoluciones. Entré a fascinarme por toda esta documentación y muy paulatinamente fui juntando el material.

A: ¿Cómo encuadraría el trabajo?

T: No es una biografía porque el libro se recorta sobre un periodo de su trayectoria que son los seis años, entre 1808 y 1814, en que ella disputa la posibilidad de convertirse en el reemplazo de su padre y de su hermano cuando dejan el trono vacante tras la ocupación napoleónica. El libro se concentra en ella sin que esto signifique biografiarla. Su vida, sus cursos de acción y sus proyectos son un mirador para ver las tramas políticas.

A: ¿A raíz de que considera que su casamiento a los 10 años fue una jugada política?

T: En el curso del siglo XVIII, luego de terminada la guerra de sucesión española, fue cambiando la lógica dinástica y se estableció una nueva lógica que buscaba el equilibrio entre potencias. Por esto a Felipe V de Borbón se lo acepta como Rey de España pero se lo obliga – junto a sus sucesores- a jurar a que no va a haber una unidad futura de la corona española con la francesa. Desde allí todos los matrimonios tuvieron detrás el fantasma de la posible unión de dos reinados que se conviertan en una gran potencia desequilibrante.

A: ¿De dónde surgen las tremendas descripciones que señalan tantos defectos y discapacidades físicas?

T: Eso nace de una fuente, que luego han seguido casi todos los historiadores que hicieron de Carlota “la leyenda negra”, y fue la descripción física horripilante que hizo la esposa del general (Boris) Yunov cuando estaban en Portugal.

A: ¿Cómo fue su relación con sus padres?

T: Fue una relación corta ya que a los 10 años viajó a la Corte de Braganza y nunca más vio a sus padres. Las cartas que ella intercambió en Portugal, antes del viaje a Buenos Aires, son muy amorosas, de mucho afecto e incluso en otras figuran pedidos de ayuda cuando se vio acorralada acusada de haber conspirado contra su propio marido. Las cartas que ella envía, a partir de 1808, cuando hace todas sus jugadas desde América fueron confiscadas por la Junta Central de España y no les van a llegar a sus padres por lo cual la relación se va a ver aún más distanciada.

A: ¿Que puede contarnos acerca del apodo de “La arpía de Queluz”?

T: Ese mote tan poco simpático se debió al palacio donde ella quedó recluida en varias oportunidades, condenada al ostracismo, sobre todo después de su regreso a Portugal, en el marco de la revolución liberal. Y además, porque desde allí se convertiría en una gran conspiradora a favor del partido absolutista.

A: ¿Por qué los portugueses trataban constantemente de apartarla de las decisiones claves?

T: Porque Carlota aparecía como una amenaza, ya que desde que ella estuvo en América todas sus estrategias políticas buscaban reforzar el poder de España antes del de la propia Corte a la cual pertenecía. Por eso para ellos era mayor garantía intentar cualquier jugada política a través de otro miembro emparentado con los borbones. No obstante, cuando el jefe de gabinete advirtió que la única chance de lograr una salida dinástica era a través de ella, ya a partir de 1810, comenzaron a apoyar esta estrategia pero siempre marcando límites a sus expectativas autonómicas.

A: ¿Algunos versiones ubican la creación del partido carlotista, en 1805? ¿Esto es así?

T: No. Antes de la salida de Lisboa no hay ninguna evidencia con respecto a esto, más allá de los clásicos contactos de emisarios portugueses, españoles y americanos.

A: ¿Qué significó la oposición de Carlota abiertamente a la Revolución liberal de Oporto?

T: Fue prácticamente la única que no aceptó jurar obediencia a la constitución liberal, que luego terminó con la reunión de las Cortes Portuguesas. Y esa decisión, que le valió su primer ostracismo, la convirtió en el emblema del partido absolutista.

A: ¿Políticamente cuál fue su mayor acierto y su peor decisión?

T: Es una respuesta difícil, aunque podría decir que muchos de los errores estratégicos que cometió tuvieron que ver con que el mundo se estaba transformando desde la Revolución francesa en adelante. La soberanía popular era un principio destinado a avanzar y la Monarquía constitucional, en definitiva, era una negociación posible frente a la muerte del absolutismo. El tema es que ella nunca pudo ver eso como posible. Y uno de sus grandes aciertos fue también ese: apuntar a buscar la modificación de la ley fálica a través de las propias Cortes internacionales, hecho que a la postre se logra.

A: ¿Qué opinaba acerca del apoyo de los criollos porteños?

T: Ella siempre tuvo mucha resistencia y tuvo mucha desconfianza ya que pudo advertir claramente que no era desinteresado. Lo que signó esta relación siempre fue un manto de sospecha por parte de Carlotta, aunque, en 1809, cuando advierte que ese era su único apoyo varía su posición.

A: ¿Que cree que hubiera pasado si la negativa total por parte de La Real Audiencia de Charcas a la aceptación y creación oficial del partido no hubiera sido tal?

T: Más allá de que la hubiera aceptado y entrado en una alianza con los porteños como alternativa es difícil pensar que podría haber cuajado sin el apoyo de España.

[Damián COTARELO. “Historia: Entrevista con Marcela Ternavasio que nos presenta “Candidata a la corona”, su nuevo libro acerca de Carlota Joaquina de Borbón”, in AutoSemanario, 24 de agosto de 2015]

Anuncios