✍ Política y cultura durante el “Onganiato”. Nuevas perspectivas para la investigación de la presidencia de Juan Carlos Onganía (1966-1970) [2014]

por Teoría de la historia

OSUNA TAPA WEBLos regímenes dictatoriales constituyeron procesos históricos relevantes para la comprensión de la historia argentina del siglo XX. No obstante, la historiografía ha dedicado esfuerzos disimiles a cada uno de ellos. En este sentido, la dictadura del período 1976-1983 ha relegado al resto de los golpes y procesos militares -de la segunda mitad del siglo, entre ellos el de 1966-1970- a un segundo plano. En relación al Onganiato, a la escasez de estudios debemos sumar la falta de actualización de los mismos, las interpretaciones en clave de los viejos paradigmas centrados en el autoritarismo, la represión y la violencia política, lo cual ha impedido un avance significativo en la comprensión de este fenómeno. En este marco, la obra “Política y cultura durante el “Onganiato”. Nuevas perspectivas para la investigación de la presidencia de Juan Carlos Onganía (1966-1970)”, formula – desde nuevas experiencias, nuevas preguntas y nuevas perspectivas metodológicas y conceptuales- nuevos enfoques orientados al estudio del Onganiato en toda su dimensión cultural y política. En este sentido, el libro persigue dos objetivos interesantes: en primer lugar, busca devolver al Onganiato su autonomía como proceso histórico. En segundo lugar, promueve nuevos interrogantes –sin desestimar los ya formuladas- afín de contribuir a una comprensión más cabal y completa del régimen instaurado en dichos años. De este modo, los aspectos negativos del régimen como el autoritarismo y la represión son sustituidos por la indagación de los aspectos positivos como las redes y espacios de sociabilidad que lo atravesaron, los sectores y/o actores que articuló, su relación con el catolicismo y con las agrupaciones católicas, su vinculación con la cultura, la modernización y la tecnificación y sus proyectos políticos: “planeamientos” y aplicaciones. En este contexto, el libro se propone una renovación del campo historiográfico, como dicen las compiladoras busca “reabrir el debate sobre estos años que, en su especificidad, resultan de por sí cruciales para la historia argentina” (p. 17). Para ello es necesario “pensar colectivamente nuevas preguntas y proponer nuevas miradas” (p. 17). No casualmente, la obra es el producto de una nueva generación de jóvenes investigadores con destacada inserción académica. El libro es una compilación de estudios de una diversidad de autores, de elegante diseño y de una extensión aproximada de 200 páginas. Éste fue compilado por la Dra. y la magister Valeria Galván y la magister María Florencia Osuna; ambas poseen publicaciones sobre estas temáticas. Las compiladoras destacan que éste es el producto de un esfuerzo iniciado en 2012 a partir del “Primer Taller de Análisis y Discusión sobre el Onganiato (1966-1970)”, organizado en el Instituto de Desarrollo Humano de la Universidad Nacional de General Sarmiento (p. 17). En cuanto a los autores, reúne investigadores de diversos grados de formación y áreas de especialización, lo cual le da a la obra un carácter interdisciplinario y heterogéneo que enriquece aún más la propuesta. La obra consta de un prólogo, escrito por el prestigioso sociólogo Fortunato Mallimaci, una introducción a cargo de las compiladoras, nueve capítulos- cada uno a cargo de un autor- dividido en dos partes y se cierra con una breve síntesis sobre la trayectoria académica de los autores. En cuanto a los capítulos, cabe resaltar que indagan aspectos diversos del Onganiato, por lo que si bien guardan cierta autonomía el uno del otro, solo la lectura conjunta permite reconstruir una mirada global del funcionamiento y de la dinámica del régimen: de sus proyectos, de sus relaciones con el catolicismo, la modernización, la técnica, la cultura, de sus “adherentes” y de las redes de sociabilidad que articuló. En la introducción, las compiladoras aportan un breve estado de la cuestión sobre el Onganiato, enfatizando la prevalencia de estudios enmarcados en los viejos paradigmas de la violencia, el autoritarismo y la represión. Luego presentan los nuevos enfoques y sintetizan cada una de las propuestas. En cuanto a las partes del libro, la primera remite principalmente a los actores, sectores, agrupaciones y espacios de sociabilidad que se desarrollaron en torno del Onganiato e indaga adhesiones y tensiones, ideas y posicionamientos ante el régimen, el autoritarismo y la modernización social, estética y cultural ; la segunda parte, se centra en los proyectos políticos del régimen, las propuestas, las políticas públicas y las experiencias prácticas e interroga las relaciones con el comunitarismo, el tradicionalismo, la modernización y la técnica. La primera parte abarca los capítulos 1 al 4. El capitulo uno, escrito por José Zanca, indaga las relaciones entre el Onganiato y el catolicismo. El autor encuentra que a medida que el sector católico “se moderniza” a través del movimiento tercermundista- luego del Concilio Vaticano II- las tensiones con el régimen se incrementan generando fricciones difíciles de sanear. El segundo capítulo, a cargo de Elena Scirica, recorre las agrupaciones y espacios de sociabilidad católicos, cuyos modelos se remontan al Viejo Continente, que sirvieron como vehículo para la convergencia y encuentro de núcleos católicos reaccionarios en la experiencia del Onganiato, cuya función sería generar los consensos necesarios en torno de la “Revolución Argentina”. Martin Vicente escribe el tercer capítulo, en él explora como la perspectiva liberal-conservadora, a través de uno de sus exponentes más representativos, el Dr. Mariano Grondona, se posicionó frente al Onganiato. El autor concluye que en la medida que el régimen pierde su carácter “revolucionario”, la adhesión dispensada por los círculos liberal-conservadores se incrementa y se muestran dispuestos a apoyar una opción autoritaria que sirviera de vehiculo transicional hacia la restauración de la “democracia”. Por último, el capítulo cuarto, escrito por Valeria Galván, indaga aspectos de la cultura. En éste, la autora se concentra en el sector nacionalista -la revista “Azul y Blanco”- que apoyó al golpe militar de 1966. Según la autora, éste habría adoptado- aunque a “regañadientes”- los cambios radicales de la modernización de la cultura y del arte que la juventud había impulsado en los años sesenta, buscando así captar nuevos públicos. Esto entraría en contradicción con los parámetros estéticos y morales de la Revolución dando cuenta de la ambigüedad y contrariedad del fenómeno frente a la modernización. La segunda parte se extiende entre los capítulos 5 y 9. En el capitulo cinco, Gabriela Gomes explora el origen ideológico y político del proyecto comunitarista del Onganiato. Luego, la autora analiza la propuesta comunitarista promovida desde la SEPAC- dependencia del Ministerio de Bienestar Social- integrada por funcionarios mayoritariamente católicos, desarrollistas y corporativistas. El capitulo seis, a cargo de Guido Giorgi, critica la idea de una proyecto comunitarista oficial univoco. En este sentido, recorre las iniciativas promovidas por una multiplicidad de agentes estatales y focaliza en la propuesta concreta -Directiva de Participación- de la Secretaria de Gobierno del Ministerio del Interior. El autor reconstruye iniciativas, trayectoria e ideario de funcionarios disimiles y redes de pertenencia diferentes. Según Giorgi, si bien prevalece un tinte desarrollista-católico en las propuestas, los funcionarios comparten por sobre todo un “horizonte de sentido”. No obstante, el autor entiende que no puede calificarse como “plan” dado que careció de sistematicidad y planificación propiamente dicha. El capitulo siete, escrito por María Barbarito, analiza la aplicación práctica del comunitarismo, y para hacerlo reduce su escala de análisis al nivel municipal: Pergamino, provincia de Buenos Aires. La autora da cuenta de las políticas e iniciativas impulsadas por la gestión del municipio. También pasa revista de las tensiones que despertó entre estudiantes y sindicatos que -afín con los sucesos de Córdoba- desembocó en los “Pergaminazos”. En el capitulo ocho, Laura Rodríguez, explora la política educativa durante el Onganiato. La autora señala que durante esos años la cartera educativa quedó en manos de funcionarios-“expertos” que habían circulado por espacios de sociabilidad e institucionales de corte conservador, nacionalista, católico e hispanista- entre ellos la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, el Instituto de Cultura Hispánica, Acción Católica, la Universidad Católica Argentina y el CONSUDEC-, de modo que éstos le habrían impreso a las políticas un tono conservador, desoyendo sugerencias propuestas por Organismos Internacionales orientados a la modernización- la CEPAL, la OEA, la Unesco-. De este modo, la autora explica a través de la prevalecencia de estos funcionarios en el área de la educación, el fracaso de la reforma educativa de 1968, que fue a su vez resistida por importantes sectores de la sociedad. Por último, el capitulo nueve, a cargo de María Florencia Osuna, indaga las relaciones entre el Onganiato, el tradicionalismo, la modernización y la técnica a través de la política de seguridad social promovida por el régimen. Para abordar esta última, la autora se concentra en un funcionario -Agustín Luis Merello- y su obra “Programa Argentino de Seguridad Social” (PASS) que sentó las bases de ésta. La conclusión del capítulo es que la política estuvo enmarcada dentro de la Doctrina Social de la Iglesia; no obstante, su instrumentalización debía responder -según Merello- al método Prospectivo basado en la modernización y la tecnificación. La obra ofrece una historia cultural, social, intelectual y política del Onganiato. Ésta no solo refiere al régimen instaurado por el dictador Juan Carlos Ongania, sino también a su época, a los sectores, agrupaciones, espacios y red de sociabilidad que convergieron en esta experiencia. Se indagan además aspectos como la relación de los sectores que integraron el régimen -y el régimen mismo- con el autoritarismo, el tradicionalismo y la modernización –en su dimensión social, política y cultural-. Por último, se analizan los proyectos, las nociones del “comunitarismo” que se desarrollaron en torno de esta experiencia así como las políticas públicas y experimentaciones que desarrolló el régimen. Metodológicamente, prevalecen los estudios basados en el análisis del discurso y la indagación de obras o revistas y documentación pseudo-oficial, acompañado del apoyo en fuentes hemerográficas como periódicos de circulación masiva. En cuanto a la dimensión de análisis, en la mayoría de los capítulos los autores formulan interrogantes y analizan dimensiones específicas del Onganiato a partir de individuos- representantes de sectores vinculados al régimen-, agrupaciones, espacios o red de sociabilidad particulares, funcionarios u organismos públicos específicos. De allí, se desprenden hipótesis reveladoras de la complejidad de las relaciones, de la heterogeneidad, de las ambigüedades, del funcionamiento y de la dinámica, de las adhesiones y tensiones internas y externas que implico el Onganiato. En este aspecto, sin embargo, cabe diferenciar algunos capítulos: por ejemplo, en tanto el capítulo de José Zanca aporta un análisis global de las relaciones entre Onganiato y catolicismo; el capítulo de María Barbarito estudia el modo de implementación del comunitarismo y las tensiones que generó en una intendencia particular de la Provincia de Buenos Aires, Pergamino, buscando hallar respuestas de una problemática general. En este marco, el libro muestra la complejidad del Onganiato, desde el nivel micro al nivel macro. Si bien reconoce en éste un carácter autoritario y represivo, una fuerte impronta nacionalista-católica y la promoción de un proyecto comunitarista de corte corporativista, simultáneamente nos presenta una imagen más abigarrada, contradictoria y completa de lo que historiografía ha mostrado de éste. De este modo, se crítica la imagen construida -simplificada y estática- de un régimen sostenido exclusivamente por el nacionalismo-católico conservador opuesto a los sectores liberales, impulsor de un proyecto comunitarista univoco de corte corporativo, antimoderno y tradicional perfectamente planificado. En este sentido, creemos que la obra alcanza los objetivos propuestos, abona a la renovación del campo historiográfico y devuelve al Onganiato su especificidad; una autonomía que se manifiesta densa por su complejidad. En definitiva, es un libro que ofrece lo que propone, un enfoque renovador estimulante de nuevos interrogantes, nuevas propuestas y nuevas interpretaciones para una comprensión más completa de un proceso histórico trascendente para la historia Argentina del siglo XX.

[Nicolás IANNINI. “Valeria Galván y Florencia Osuna (Comp), Política y cultura durante el “Onganiato”. Nuevas perspectivas para la investigación de la presidencia de Juan Carlos Onganía (1966-1970), Rosario, Prohistoria, 2014, 200 p.”, in Nuevo Mundo Mundos Nuevos (París), 1 de octubre de 2014]