✍ L’Île-de-France (les pays autour de Paris) [1913]

por Teoría de la historia

contentParece que Marc Bloch disfrutaba con el trabajo de crítica documental, pero no sólo por él mismo. Era una herramienta útil para rectificar las interpretaciones de un número creciente de eruditos locales, entusiastas pero a menudo deficientemente formados, que se habían multiplicado a fines del siglo XIX. En su artículo «Cerny ou Serin?» utilizó su pericia en paleografía y en geografía para corregir a uno de los historiadores regionales que había dado un nombre equivocado al lugar donde un señor había liberado a sus siervos en 1345. Además Bloch usaba los documentos para aclarar cuestiones interesantes. En «Les formes de la rupture de l’hommage dans l’ancien droit féodal», artículo basado en el análisis de un gran número de textos, Bloch describía la ceremonia de la ruptura del vínculo feudal: una de las partes partía o echaba un trozo de paja en presencia de la otra. Las variaciones en la forma que adoptaba este rito casi universal ofrecían la prueba de que el feudalismo no era ni rígido ni uniforme en sus normas o en sus prácticas. Bloch era también cauto con sus fuentes. A pesar de que existía una costumbre franca similar para disolver los vínculos familiares, Bloch, al contrario que sus colegas alemanes, tuvo mucho cuidado en no atribuir 816gDH7LaBLun origen «germánico» al rito feudal que se desarrolló seis siglos más tarde. La principal publicación de Bloch en este período fue una monografía sobre la Île-de-France. Era el primer estudio erudito sobre este tema y la culminación de una serie titulada «Les régions de la France», que había aparecido en la Revue de Synthèse Historique de Henri Berr entre 1903 y 1913. Berr había iniciado esta colección como un medio de comprender la «psicología de los grupos históricos», que identificaba en regiones específicas más que en el vago concepto de un Volk. Dentro del espíritu de síntesis que caracterizaba a la revista, había establecido un formato uniforme y pedía a sus autores que evaluaran el estado de la investigación sobre el tema y que sugiriesen el trabajo que debía realizarse. Bloch, que fue el último autor que participó, planteaba serias cuestiones acerca del estudio regional de la Île-de-France. Subrayaba las características físicas de la región y reconocía el trabajo de los historiadores locales, aunque se preguntaba si alguna de sus aportaciones particulares había contribuido a la 81vTCIKokXLhistoria «general» o real. Al contrario que los otros autores de la serie de Berr, Bloch negaba la unidad de su región. El Franco Condado, Lorena, Bretaña y Normandía tenían su propia historia y poseían coherencia geográfica. Según Bloch, la Île-de-France quedaba definida por su modesto subtítulo: «Le pays autour de Paris». Aunque con formación geográfica, Bloch trató su tema fundamentalmente en términos históricos y comparativos. ¿Cuándo y cómo se estableció la gente en las llanuras secas o húmedas? ¿De qué modo los rasgos físicos de las ciudades y del campo registran decisiones y acciones humanas? ¿Cuáles son las características específicas que constituyen una región y la hacen distinta de las otras? La primera monografía de Bloch negaba la utilidad de los estudios físicos que no se fundamentaran en el tiempo y en la evolución humana […]. 

[Carole FINK. Marc Bloch. Una vida para la historia. Valencia: Universitat de València, 2004, pp. 54-55]

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