✍ Reinterpretando el subdesarrollo. Trabajo general, clase y fuerza productiva en América Latina [1986]

por Teoría de la historia

91OB-MiF3aLEl libro constituye un nuevo aporte al debate sobre el subdesarrollo y las causas que lo originan, debate muy debilitado y venido a menos en los últimos anos. Consecuencia de la preocupación generalizada por la crisis que nos afecta, y que ha relegado a un segundo plano el esfuerzo por la comprensión del marco mas general de funcionamiento del capitalismo en nuestras economías. Este trabajo se inscribe dentro de la perspectiva marxista, hace uso de sus principales categorías y añade algunas otras que habían sido tratadas en forma marginal o incluso ignoradas en desarrollos previos. Tal sería el caso del concepto de trabajo general. Este se constituye en el basamento que da soporte al análisis de las tendencias propias de la producción capitalista en condiciones de subdesarrollo, de las formas de la acumulación determinadas por las mismas tendencias y finalmente, del proceso histórico determinante del subdesarrollo de América Latina. En la Introducción Metodológica, se analizan las definiciones usuales de subdesarrollo a la vez que se discute el método utilizado. Las conclusiones son bastante sugerentes: “De donde resulta que lo que interesa al final de cuentas es el desarrollo oen su caso, el subdesarrollo de la relación capital-trabajo asalariado. Este enfoque puede parecer sorprendente. El marxismo ha prestado escasa atencion a esta cuestión. Empero, si se acepta que el desarrollo de las fuerzas productivas y el de ias relaciones de producción se condicionan mutuamente. habia que aceptar que las relaciones de producción se desenvuelven y se modifican junto con las fuerzas productivas” (pág. 19). La introducción del trabajo general constituye tal vez la parte mas polémica y a la vez mas interesante por la dimensión novedosa que abre en el análisis del subdesarrollo. El trabajo general esta constituido por el acervo de conocimientos científicos y tecnológicos, cuyo origen se encuentra en el proceso de producción del que, aunque se ha venido divorciando de él, se ha convertido en una esfera aparte de la actividad económico-social y se ha contrapuesto al trabajo inmediato. Este asume un carácter subordinado y descalificado que se acentúa al progresar la incorporación de tecnologías y la productividad del trabajo. El concepto de trabajo general así desarrollado sugiere avanzar en la explicación del subdesarrollo en términos de una insuficiente explotación o inclusive una insuficiente generación de trabajo genera!: “El desarrollo de la relación capital-trabajo se refiere a la explotación dei trabajo general por el capital y por tanto al desdoblamiento del trabajo en general e inmediato (…) Teniendo en cuenta lo anterior, el subdesarrollo de la relación sólo puede referirse a una situación donde el capital no ha organizado el trabajo general y, por lo tanto, no lo explota” (pág. 53). La idea de una relación capitalista (capital-trabajo) subdesarrollada a causa de una precaria innovación tecnológica parece relevante, pero la importancia que cobra en el análisis de Figueroa parece francamente exagerada. La necesidad de trabajar con tecnologías importadas ante la ausencia de desarrollos locales tiene una serie de implicaciones, tanto económicas (pago de la maquinaria importada, de sus refacciones y en ocasiones, de sus insumos) como sociales (segmentación de la fuerza de trabajo según se incorpore o no al sector manufacturero o “moderno”, introducción de productos industrializados correspondientes a otros niveles de desarrollo económico y a diferentes patrones culturales). Pero estas consecuencias distan de explicar por sí solas el complejo problema del subdesarrollo, aún cuando su incorporación a la explicación puede enriquecer la capacidad interpretativa de la teoría. De este modo, el presente libro constituye un aporte serio y estimulante a un debate que languidece en parte por la esterilidad de sus esfuerzos, y en parte por lo débil y reiterativo de la argumentación en juego que, sin embargo, es fundamental para comprender la realidad -incluyendo la crisis- de nuestras economías y avanzar en su transformación.

[Francisco LAGOS. “Una visión marxista sobre el subdesarrollo” (reseña), in Argumentos (México), nº 2, noviembre de 1987, p. 137]