✍ History Workshop. A collectanea 1967-1991. Documents, memoirs, critique, and cumulative index to History Workshop Journal [1991]

por Teoría de la historia

15897744986No se trata de un libro convencional de historia. Sin embargo, su contenido sirve para aproximarnos al conocimiento de un sistema de producción historiográfica que ha hecho escuela y que se ha transformado en un punto de referencia en el seno de la historiografía británica y europea, a tenor del éxito editorial tanto de su revista como de los libros que se han editado bajo su sello. Este libro estimo que puede resultar de gran interés para los historiadores de la historia y de la sociología de la ciencia, en este caso de la ciencia histórica. History workshop, los talleres de historia, han conmemorado veinticinco años de trabajo histórico. Para celebrarlo han publicado un volumen que recoge una retrospectiva de la experiencia investigadora y la reproducción facsímil de los documentos que muestran su actividad. Un workshop o taller es una combinación múltiple de seminarios. El workshop conmemorativo tuvo lugar del 8 al 10 de noviembre, en la institución que les vio nacer, el Ruskin Collage Oxford. Bajo el título de People’s Histoires. National Histories se organizaron 17 seminarios, con temas y problemas de gran interés y de gran la actualidad cuyo análisis requiere una profunda reflexión desde la historia. El libro que comentamos, sin renunciar a su fin de souvenir, hace un balance de una forma de entender la dimensión de la investigación histórica. History workshop surgió en Oxford, en el College creado para los trabajadores, Ruskin College, un centro de formación y reciclaje en el que los trabajadores tienen la oportunidad de convertirse en estudiantes e investigadores en el campo de las ciencias sociales. Bajo la dirección tutorial de Raphael Samuel, impulsor entusiasta y carismático de los talleres, cuajó en el decenio de los sesenta una corriente en la que los estudiantes-trabajadores se transformaban en sujetos activos de la labor de investigación. Según P. Burke, la fundación en 1976 de History Workshop Journal, revista de los historiadores socialistas y feministas tal y como reza el subtítulo, representa el desafío radical a la revista Past and Present, creada por iniciativa de un grupo de historiadores marxistas (Ch. Hill, R. Hilton, E. Hobsbawm) al término de la Segunda Guerra Mundial, la cual en los años sesenta habían logrado ya el respeto de los historiadores británicos. En la singladura de los History Workshop, así como en los 32 números de su revista, se pueden distinguir varias etapas, pero en todas ellas, hasta el presente, hay un fondo común: reacción frente al amaneramiento academicista, intento consciente de construir una historia desde abajo, combinación de fuentes primarias de archivos y orales con la autobiografía personal; es decir, un explícito reconocimiento de la incorporación del sujeto en la obra producida con una clara referencia a la especialización y al sentido de lugar. Un intento consciente de combate contra la ideología del particularismo insularista. La producción historiográfica no se concibe como un acto de creación aislada fuera del espacio y tiempo. Experiencia personal y pertenencia a un espacio concreto constituyen dos variables que deben explicitarse en cualquier contribución historiográfica, en orden a una mejor acuricidad de la interpretación de los fenómenos históricos en el tiempo. Además, pronto emergieron con fuerza propia los temas de género (feminismo, masculinidad). Raphael Samuel, en declaraciones a la revista L’Avenç en 1986 sintetiza en los siguientes términos las ambiciones historiográficas cuando dice que: “Volíem crear un espai destinat al treball crític i també a l’experiencia i donar lloc a una combinació de fonnes de reflexió histórica que normalment estarien separadcs. Una era, per exemple, la historia deltecer món, una direrent la historia europea internacional; una altra, la historia local; una altra l’autoreflexió teórica i crítica i una altra encara l’experiencia viscuda”. El libro en cuestión contiene cuatro partes: una visión retrospectiva de los protagonistas del grupo, otra de documentos y comentarios a las diversas iniciativas de producción historiográfica a través de la discusión y exposición colectivamente coordinada, una tercera parte referente a la cultura política de los ochenta y, finalmente, una información bibliográfica de los libros que han publicado a lo largo de veinticinco años, así como el índice temático de los artículos publicados en 32 números de la History Workshop Journal. En la primera parte, siguiendo la práctica que consiste en la intervención múltiple y variada de autores, se reflejan las diversas visiones y experiencias investigadoras dotadas del prescrito tono autobiográfico: Sheila Rowbotham ofrece una memoria de los primeros workshop y del lugar que ocupaba el movimiento de las mujeres. También hay un interesante artículo de Michael Wildt que relata y evalúa las experiencias e iniciativas de historia populares en Alemania. Otros artículos tratan de las relaciones entre psicoanálisis e historia, historia de arte, literatura, TV History workshop, las experiencias de historia local, de vivencia, realización interreactiva desde la historia, en Hackney, London, Manchester. En suma, un cúmulo de realizaciones que han hecho historia, ilustrados con reproducciones facsímiles de documentos que atestiguan sus actividades. La segunda parte contempla la construcción intelectual del History Workshop en Oxford. La fase inicial de los historiadores del Ruskin College, su aprendizaje metodológico y capacitación teórica en la investigación. Los seminarios del Social History group entre 1965 y 1974, en Nuffield College y St. Antony’s College, forman un apartado importante en tanto que constituye un momento de intensa reflexión y discusión teórica. Es en este apartado en el que aparecen las referencias a dos destacados autores de la historiografía contemporánea española: Joaquín Romero Maura y Juan Pablo Fusi. El primero, en estrecha relación con los catalizadores del grupo, Tim Mason y Raphael Samuel, aportaba su conocimiento del obrerismo catalán de inspiración anarquista. Por su lado, Juan Pablo Fusi exponía el desarrollo del socialismo en el País Vasco, en el marco de un conjunto de sugerentes seminarios a tenor de los títulos reproducidos en el libro. En relación a la historia contemporánea de España, los artículos de la revista se ciñen casi exclusivamente a la Guerra Civil de 1936. Es el único tema de la historia contemporánea que realmente les fascina. En los apartados siguientes se reflejan las actividades e iniciativas de otros grupos de investigación y discusión. Hay un apartado referido a la historia local y la función social que cumple en la educación, permitiendo el desarrollo del método práctico (learning by doing) de investigación. Existe, en suma, una percepción positiva y aparece como legitimadora de la coexistencia de diversas identidades frente a una visión unificadora y, por ende, reduccionista que presentan las ideologías conservadoras cuando se refieren a la identidad nacional. Finalmente, aparece la dimensión internacional con la reproducción facsímil, entre otros títulos, de las portadas de la obra de J. Casanova o la revista Historia Contemporánea de la UPV-EHU. En el tercer apartado los artículos relatan la tendencia temáticamente dominante en la actualidad: las culturas políticas de los años ochenta, en las que se manifiesta una voluntad de intervención en la realidad social del presente. Así, en el primer semestre organizaron una conferencia sobre el papel de la historia en el currículum escolar, objeto de un gran debate en la prensa y en los medios políticos británicos. Preocupa el lugar que debe ocupar la historia, y podríamos afirmar en general que hay un clamor por el retorno de la centralidad de la historia, una refundación del papel del pasado en el presente. En la actualidad, al término de veintinco años, se puede observar la institucionalización de esta corriente en los ámbitos de la educación reglada, conquistando un futuro para la historia precisamente en los centros de formación tecnológica. Según uno de los miembros fundadores, Bill Schwarz, muchos de los que intervenían en las discusiones de los talleres de historia locales se han convertido en profesores de los centros politécnicos, en los que se ha valorado con especial interés esa nueva forma de trabajar sobre el pasado. Este proceso, en su opinión, no es una pérdida, sino un logro.

[Joseba AGIRREAZKUENAGA. “History workshop. A collectanea 1967-1991. Documents memoirs critique and cumulative index to History Workshop Journal, por Raphael Samuel”, in Ayer, nº 6, 1992, pp. 161-164]

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