✍ Historia crítica de la literatura argentina [1999-2015]

por Teoría de la historia

585631c0El profesor Noé Jitrik dirige la nueva Historia crítica de la literatura argentina que comienza a publicar Emecé Editores en doce volúmenes, cada uno a cargo de un escritor e investigador especializado. Este proyecto editorial busca ofrecer una nueva visión de la literatura argentina desde las perspectivas de un lector contemporáneo apoyado en nuevos conceptos y criterios de aproximación textual. Es un extenso trabajo crítico en el que los autores se proponen reformular y revisar los momentos, tendencias y valores fundamentales de la literatura argentina desde sus inicios hasta nuestros días, en un proceso de confrontación de las posiciones más tradicionales y clásicas. Esta relectura de muchas valoraciones críticas ofrece un renovado ejercicio de jerarquización a la luz de nuevas miradas y discursos. El grupo de estudiosos repiensa la historicidad de su literatura, sus interrelaciones, sus cánones y valores estéticos dominantes y el papel específico de muchos de sus autores. En este proyecto participa un amplio número de profesores y críticos de las universidades de Buenos Aires, de Córdoba, de Zamora, de Comahue y de Quilmes, algunos críticos del periodismo literario y colaboradores de las más importantes revistas literarias del país. La obra la conforman los siguientes volúmenes: Una patria literaria (Cristina Iglesia), La lucha de los lenguajes (Julio196951c0 Schvartzman), El brote de los géneros (Susana Zanetti), Sarmiento (Ricardo Piglia), La crisis de las formas (Alfredo Rubione), El imperio realista (María Teresa Gramuglio), Rupturas (Celina Manzoni), Macedonio (Roberto Ferro), El oficio se afirma (Sylvia Saitta), La irrupción de la crítica (Susana Cella), La narración gana partida (Elsa Drucaroff) y Una literatura en aflicción, dirigido por Jorge Monteleone. El grupo de investigadores propone un nuevo concepto de historia literaria como “conjunto de discontinuidades” y “fracturas”. Esta nueva mirada parcial responde a otra visión de la periodización literaria, al margen de los movimientos consecutivos, las escuelas y generaciones con las que la crítica ha buscado la apariencia de una historia literaria progresiva y continua. Lejos de las historias panorámicas , de carácter general, o de intenciones enciclopédicas, la Historia crítica de la literatura argentina es una recolección selectiva de textos y autores que marcan rupturas, transiciones y renovaciones en la literatura argentina desde sus orígenes hasta nuestros días. Esta historia busca reflexionar con puntos de vista independientes todos los aspectos de la literatur518494c0a y sus caminos: géneros, lenguajes, formas y tendencias se revisan a la luz de los desarrollos teóricos y de la consolidación del oficio crítico como discurso permanentemente cuestionador y desmitificador. Se propone un nuevo concepto de literatura como discurso multiplicador de sentidos, con nuevas estrategias formales, amplias ambigüedades, riqueza sugestiva, y diversidad de juegos de experimentación; un ámbito textual donde lo político se expresa de manera continua “en las respuestas críticas, en la conformación de políticas, en los géneros, y también en las particulares experiencias de los escritores”. La literatura es vista en sus relaciones interdiscursivas y se enfatiza, principalmente a partir de los aportes del marxismo y el psicoanálisis, la relación entre la literatura y la sociedad y la función social del arte, en confrontación permanente con el debate en torno a la autonomía artística. El trabajo se inscribe, en su conjunto, en los márgenes de varias teorías actuales de la literatura, de la lectura y de la recepción, e ilustra la m551253g0anera de leer, comprender, interpretar y valorar la crítica contemporánea los momentos más significativos de la literatura argentina: “Distintas disciplinas convergen en el análisis y la lectura de los textos y se visualiza una crítica literaria completamente diferente de la que se había practicado hasta entonces, cruce de temas y discursos, donde la sociología y el psicoanálisis pueden ser desplegados en tanto modos de acceso a una obra, como el texto convertirse en un material significante capaz de suscitar diversas direcciones de lectura, sentidos virtualmente infinitos” (11, X). El recorrido no tiene pretensiones totalitarias ni definitivas. Ofrece análisis de momentos y figuras, más que información y datos, un cuestionamiento crítico, debate, y múltiplela-crisis-de-las-formas-noe-jitrik-alfredo-rubione-12303-MLA20057973987_032014-Fs revisiones conceptuales. Así trata de “rescatar desde otros puntos de mira” (502, X) algunas figuras complejas y significativas de la literatura argentina, como el caso de Macedonio Fernández. Este trabajo de deconstrucción de parámetros y criterios y de construcción de una mirada cultural, observa las inclinaciones, valores y escogencias literarias e ideológicas de momentos claves e innovadores de la literatura argentina. Noé Jitrik enfatiza el carácter narrativo de la historia ofrecida, su forma de “relato discontinuo”. Parece querer deslindar el trabajo de toda pretensión de una historia de la literatura general, de una lectura explicativa ortodoxa de todos los autores, modas y espacios de la literatura. La perspectiva de “un relato de hechos que se presumen significativos” (501, X) supone la conciencia crítica de los límites del oficio del investigador y del analista, de sus inevitables posturas parciales, de su selección propia de textos y autores; es también una postura crítica en torno a los límites y posibilidades del discurso metacrítico y su movilidad. Por eso habla de “relatos parciales”, de relato de fragmentos de la historia literaria, d179409c0onde cada investigador formula con sus herramientas conceptuales e ideológicas distintas miradas sobre textos y autores que considera fundamentales. La visión histórica cambia de perspectiva y se entiende como seguimiento de un proceso literario en sus deslindes e interacciones con la historia y no como información, biografía y bibliografía, o cronologías autorales, clasificaciones en movimientos y escuelas o paralelismo consecutivo de hechos literarios y hechos históricos. Así, la evolución literaria y los cambios de criterios y cánones no se plantean en relación obligada con los sucesos históricos, ni como consecuencia necesaria de éstos. El proceso de periodización literaria se estudia en su relativa autonomía con respecto a la historia, es decir, en sus avances, transformaciones y rupturas, muchas veces independientes de la causalidad histórica. jitrik-dir-historia-critica-de-la-literatura-argentina-7-19182-MLA20167510401_092014-ODice Noé Jitrik al respecto: “La idea es que toda historia es menos una metodología de constatación que un relato de hechos que se presumen significativos; la literatura que es una parcialidad respecto de un todo social no escapa a esta manera de ver: lo que nos proponemos hacer, en consecuencia, es el “relato” de lo que compone ese universo parcial” (501, X). La irrupción de la crítica, coordinada por Susana Cella, es un volumen de veintiún ensayos sobre la literatura argentina, sus marcas, conceptos y caminos, desde los años cincuenta a los setenta. Aproximadamente veinte años de producción literaria (1955-1976) se analizan a través de las “actitudes cuestionadoras” del equipo, mostrando un esfuerzo crítico por redefinir y valorar el interés y la importancia de algunos autores y obras que en otras épocas o desde otras visiones ocuparon posiciones hegemónicas, para así poder rearmar criterios y perspectivas analíticas que permitan hoy un reconocimiento de autores ignorados o tergiversados por la crítica del pasado. Sobhistoria-critica-de-la-literatura-argentina-macedonio-4099-MLA127521190_7484-Oresale el carácter innovador y el viraje crítico de sus propuestas. Anuncia una ruptura ideológica con respecto a las tradiciones literarias anteriores y una redefinición de posiciones y figuras desde nuevos parámetros. Como toda crítica rigurosa es una reformulación de costumbres y valores literarios y de los criterios con los que se construyó una determinada secuencia o se declaró en otras historias literarias una superioridad. Sin duda, el valor intelectual de esta historia está en polemizar e invitar al debate y a la controversia crítica de muchos lugares comunes de las historias literarias más convencionales y generales. Nos propone un nuevo modelo y a través de los ejemplos argentinos invita a la reflexión y transformación de muchos conceptos tradicionales. Sirve, asimismo, de impulso y estímulo para adelantar otras revisiones similares y necesarias de otras literaturas, sus figuras consagradas o controvertidas, y sus procesos historiogr386734c0áficos, a partir de conceptos renovados, o como los denomina la profesora Susana Cella, “de herramientas críticas más afinadas” (9, X) que permiten revisar perspectivas analíticas como las relaciones entre el arte y la política, entre la literatura y la historia, o entre un autor y otras tradiciones artísticas o filosóficas no señaladas por la crítica habitual. La nueva historia pone a prueba los criterios que determinan la concepción de las obras. Se separa de la causalidad explicativa, señala y advierte al lector sobre la libertad y multiplicidad de lecturas posibles, los prejuicios, valores y preferencias de los críticos, el carácter parcial de su mirada y de sus elecciones, y la necesaria separación de la crítica tradicional de panoramas cronológicos. Propone un recorrido filosófico en contravía de los discursos totalizadores y absolutos de las décadas del sesenta y setenta. La historia crítica, dirigida por la experiencia de Noé Jitrik, ofrece la conciencia de que todo acercamiento y revisión de las tradiciones literarias con sus irrupciones y declives, cánones y autores, sólo es posible desde la mirada parcial de un lector, con sus preferencias, afinidades, influencias y rechazos. Por esto, la obra privilegia en su visión histórica los momentos de ruptura y deslinde de las tradiciones y costumbres literarias y procura destacar las consecuentes innovaciDSC03363ones. Así, proyecta la historia literaria como juego de enfrentamientos, cuestionamientos y renovaciones, de momentos y “situaciones en que lo acumulado se concentra sobre sí mismo y da origen a nuevas estructuras, a nuevas modulaciones. Cada uno de esos momentos construye un capítulo del relato general” (501, X). Más que la continuidad de los hechos narrados, escoge selectivamente la profundización y el debate en torno a algunos temas, aspectos o figuras de la literatura, a lo largo de sus evoluciones y reiteraciones, desde los presupuestos básicos de una concepción crítica y moderna de la literatura. Así se mira a Jorge Luis Borges, a Rodolfo Walsh o a David Viñas, pero, desafortunadamente, sin que los nuevos críticos logren desprenderse totalmente de antiguos y perdurables prejuicios ideológicos, de “sentimientos complejos”, o mejor, de “sentimientos adversos” que marcan desviaciones y alejamientos. Todas las perspectivas lectoras, desde la literatura o desde otras disciplinas que hoy se debaten en el campo literario se encuentran representadas en la Historia crítica de la literatura argentina y se les adjudican varias secciones de cruce de caminos y relaciones, de “Interferencias” y “Vinculaciones”. La crítica cultural e ideológica se expresa en el trabajo del profesor Horacio Tarcus, titulado “El corpus marxista”; la la-narracion-gana-la-partida-noe-jitrik-elsa-drucaroff-12337-MLA20057995132_032014-Fperspectiva psicoanalítica de lectura textual en el ensayo de Noé Jitrik titulado “Las marcas del deseo y el modelo psicoanalítico”; las posibilidades de lectura semiológica en el trabajo de Oscar Steimberg, “Una modernización sui generis. Massota/ Verón”. Bajo el título de “Interferencias” encontramos que “se quiere mostrar la aparición y la importancia de algunos saberes en el lapso considerado y en estrecha relación con la literatura en cuanto a su práctica, concepción y organización en un sistema de lecturas” (12, X). Desde esta perspectiva de las actuales lecturas interdisciplinarias la Historia crítica puede abrir una importante reflexión sobre el objeto actual de los estudios literarios, las tendencias académicas de moda o el problemático borramiento de fronteras entre lo disciplinario y lo interdisciplinario. En algunos capítulos la obra mezcla la aproximación de diversos autores que se ocupan simultáneamente de un tema o experiencia literaria (“Experiencias”). En las secciones tituladas “Poética” y “Narrativa” se proponen acercamientos y lecturas interdisciplinarias de autores representativos de la literatura, y se examinan sus propuestas, respuestas e innovaciones estéticas. En “Vinculaciones” se tratan de establecer los nexos de la literatura con otros campos artísticos como el teatro o el cine, o con el periodismo y las revistas literarias. En su conjunto, la obra ofrece miradas sugestivas y renovadas de algunos autores y textos literarios argentinos, y cuestiona el “aparato crítico” utilizado en anteriores historias de la literatura. Es importante su transgresión de las estructuras y concepciones tradicionales de las historias literarias de carácter general, y el cuestionamiento de la pretensión totalizadora, con su renovación y reemplazo por momentos, textos y autores “claves”, que van articulando el relato histórico a partir de criterios, en principio, más selectivos y críticos. El enfoque móvil y multiforme y la tarea crítica asumida como una permanente “lógica de la sospecha”, como ejercicio de transgresión y fractura, como relato de discontinuidades, y como “actitud resultante de una crisis de creencias y valores que serán trastocados y modificados” (16, X), guían la revisión del pasado literario y la producción de nuevos conceptos; y en palabras del propio Noé Jitrik, la tarea crítica resulta de “una razón que examina, sopesa y formula hipótesis estableciendo rupturas respecto de un ordenamiento dado, cuestionándolo en sus supuestos, en definitiva poniéndolo en crisis” (15, X).

[María Dolores JARAMILLO. “Jitrik, Noé (Ed.). Historia crítica de la literatura argentina. Buenos Aires: Emecé, 1999. 12 Vols.” (reseña), in Literatura. Teoría, Historia, Crítica (Bogotá), nº 3, 2001, pp. 404-410]

Plan general de la obra