✍ Testimonio de un observador participante. Medio siglo de estudios latinoamericanos en un mundo cambiante [2014]

por Teoría de la historia

getBookImgEl 2 de mayo de 2011 el historiador Tulio Halperín Donghi visitó Nueva York para reflexionar sobre el devenir de la historia del continente americano, el de las interpretaciones que sobre aquélla se han hecho y se hacen, y el de su propia experiencia como observador y participante de tal historia y sus interpretaciones. El motivo formal de la visita fue inaugurar la Conferencia Anual de Historia Latinoamericana organizada por el Programa Janey sobre América Latina que en conjunto dirigen dos institutos de la universidad New School de Nueva York, The New School for Social Research y Eugene Lang College de The New School. Otro organizador fue la revista The Americas, una de las más prestigiosas en habla inglesa sobre temas latinoamericanos. En la oportunidad se invitó a Halperin a reflexionar sobre las interpretaciones sobre nuestra historia nacional, y sobre la continental y la global. Esas reflexiones halperianas ilustran desde las páginas de este pequeño libro. El público de la conferencia estuvo conformado por estudiantes y profesores de Europa y America Latina y también de Estados Unidos. Con este libro nos proponemos ampliar sustancialmente ese público internacional. Así, los lectores argentinos y de América Latina podrán acceder a estas recientes reflexiones de Halperín sobre el pasado del continente -tanto del pasado cercano como del lejano- y sobre sus principales intérpretes. Reflexiones que están situadas entre la historia y su memoria, y que recorren de manera auto-reflexiva la propia trayectoria del prolífico investigador. La obra de Halperín es ineludible para todos aquellos lectores, especialistas o no, que quieran entender la historia latinoamericana. Él, como muy pocos historiadores, ha reflexionado sobre diversas vertientes de nuestro pasado, la historia del continente y, más específicamente, también sobre la guerra y la paz, el Estado y la sociedad, la política y las ideologías que definen el pasado latinoamericano en sus complejos recorridos. Su trabajo abarca tanto el siglo XIX como el XX, y también más ampliamente la constitución y trayectoria de la modernidad hispanoamericana. En sus comienzos, Halperín investigó la historia medieval ibérica y el legado histórico de la colonia. A lo largo de su abigarrada obra el historiador argentino explora las razones políticas de la historia de América latina, y las condiciones económicas, sociales e intelectuales en que se desenvolvió. En estas páginas también será posible entender ese interés a partir de sus interacciones primeras con historiadores centrales como José Luis Romero, de Argentina, y Fernand Braudel, de Francia, entre otros que influyeron sustancialmente en nuestra visión de la historiografía y su pasado. Como un todo, su trabajo presenta una historia total, no obviamente en el sentido positivista del término sino más bien en el sentido braudealiano y analítico. Halperin ha indagado en los vericuetos peculiares del pasado latinoamericano, especialmente en los argentinos, analizando los distintos niveles historiográficos de larga duración (longue durée) como así también aquellas dimensiones específicas que los relacionan más directamente con la singularidad del evento histórico. Su obra recorre perspectivas políticas, sociales e ideológicas a partir de una tolerante consideración contextual de sus condiciones materiales. A diferencia del estructuralismo de Braudel, uno de sus maestros, Halperin encara la historia a partir de sus rupturas y conflictos. Su análisis de los procesos históricos enfatiza la condición contextual de estos, y la experiencia con las fuentes y sus intérpretes. Su análisis, a la vez que sincrónico también considera las dimensiones diacrónicas de la interpretación histórica y sus paradigmas consecuentes. Es decir, de cómo los procesos históricos forman parte de un itinerario poco claro para los participantes, incluido el mismo investigador, y que a la vez se presentan como un cambiante desafío para las sucesivas distancias de la mirada histórica en el momento presente de su escritura. En este sentido, al enfatizar sus condición de observador y participante, Halperin no se hace ilusiones sobre nuestra capacidad para entender en su totalidad procesos cuya complejidad, sus ambivalencias y subjetividades el historiador no deja de remarcar con una mirada irónica y analítica. Sin embargo, al resaltar la dimensión experimental de la interpretación, Halperin justamente señala la posibilidad de la comprensión a partir de las fuentes, tanto objetivas y lejanas como personales, subjetivas y asimismo aquellas más cercanas en tiempo y espacio. En su famosa “lectura de José Luis Romero” [“José Luis Romero y su lugar en la historiografía argentina”, in Desarrollo Económico, vol. XX, nº 78, julio-septiembre de 1980, pp. 249-274], Halperín dice que en los primeros trabajos de aquel historiador argentino se encontraban in nuce su obra y preocupaciones posteriores. En ese influyente ensayo, Halperin traza una genealogía de Romero en donde enfatiza, lejos de una lectura platónica, las imbricaciones entre líneas contextuales y pensamientos historiográficos. En este sentido, en los orígenes de la experiencia interpretativa no está la esencia sino más bien la experiencia de los historiadores, el contexto de formación, en suma, la forma de hacer y entender la historia. En el momento de la constitución del futuro corpus del autor ya se ve el anuncio, no planificado, de un conjunto de preocupaciones y formas de lectura que luego formaron parte de una obra diversa y a la vez dinámicamente coherente. En suma, en el principio ya se pueden ver un conjunto de preguntas sobre las cuales Romero luego indagaría marcado por distintos contextos personales, nacionales e internacionales y en distintas épocas y regiones de estudio. En este texto que presentamos, Tulio Halperín hace lo mismo con su propia trayectoria. En cierto sentido nos revela una vez más su propia conciencia histórica. Comienza contándonos sus orígenes intelectuales y el contexto de emergencia de su obra y estudios, para luego analizar sugestivamente los distintos caminos transitados a partir de diversas experiencias, investigaciones y lecturas. Queda entonces en manos del lector la posibilidad de interpretar junto con Halperín el análisis histórico de su obra y su contexto.

[Federico FINCHELSTEIN. “Prefacio”, in Tulio HALPERIN DONGHI. Testimonio de un observador participante. Medio siglo de estudios latinoamericanos en un mundo cambiante. Buenos Aires: Prometeo, 2014, pp. 11-14]

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