✍ Maravillosas posesiones. El asombro ante el Nuevo Mundo [1992]

por Teoría de la historia

fuvtvlOtra manera de recuperar el gusto por la Edad Media es seguir de cerca los efectos de su cultura literaria en el descubrimiento y conquista de América. Es lo que ha hecho con solvencia Stephen Greenblatt. “No podemos concebir lo nunca soñado”, por ese motivo los conquistadores acudieron a México y otros lugares con la mirada puesta en las novelas de caballerías51eSze2DNpL medievales, con sus castillos mágicos, con su retórica sobre lo maravilloso. Y es ahí, al seguir las andanzas de esos hombres que no por casualidad llamamos conquistadores, donde vuelven a ser de obligada cita las investigaciones de Jacques Le Goff sobre lo maravilloso, norma y recurso de una civilización cada vez que se enfrenta a una crisis descriptiva. La frontera atlántica permitió regresar a la Edad Media; como en la actualidad, la última frontera, la del espacio exterior, nos invita a comprender con rigor la función de la imaginación en la vida humana. Al aceptar el plano maravilloso, la sociedad adquiere confianza y convicción en sí misma. Confianza y convicción son las palabras del momento como lo fueron orgullo y prejuicio a comienzos del XIX. Nuestra época se interesa tanto por la Edad Media porque en algunos aspectos está muy cerca de ella.

[J. E. RUIZ-DOMÈNEC. “América como ilusión colectiva”, in La Vanguardia (Barcelona), 21 de enero de 2009, p. 15]

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