✍ Aspetti sociali del quarto secolo. Ricerche di storia tardo-romana [1951]

por Teoría de la historia

49142Apoyándose sobre todo en la Historia Augustea y en el De rebus bellicts (que fecha entre los años 353 y fin de 354) realiza Santo Mazzarino una profunda revisión de los problemas sociales del siglo IV. No nos interesa aquí tanto el resumir la inteligente e interesantísima labor de esta amplia monografía, que estudia los problemas fundamentales que afectaron al Imperio romano durante el siglo IV, a través del análisis de los problemas monetarios y de reclutamiento del ejército, cuanto el ver con el autor toda la serie de consecuencias que de este estudio se derivan. Interesaba máximamente esta revisión de la economía y de la permanencia de la organización defensiva del Imperio en su período final porque, admitiendo esta profunda decadencia económica de Roma, se había encontrado la más poderosa razón de la caída del Imperio romano. Ahora bien, del análisis íntimo del problema, tal como el autor nos lo presenta, resulta que el edificio de los Césares conservaba aún sus líneas maestras dentro de la gradual evolución de las formas y la moneda conservaba toda su fuerza. En vista de ello sería preciso rechazar la tesis pesimista de un Lot o de un Seek y admitir que no fue precisamente la crisis interna, sino el fuerte ataque de los bárbaros lo que deshizo aquel sólido edificio estatal de Constantino, Juliano y Teodosio y reconocer con Piganiol que Roma fue asesinada y víctima no tanto de sí misma cuanto de una fuerza superior. Pero, aparte de que el Estado, la economía fuesen fuertes, Mazzarino no deja de preguntarse si realmente no existían ciertos puntos débiles en la consolidación estatal que minaban el esplendor de Roma, Alejandría o Constantinopla en el siglo IV. Efectivamente, el florecimiento o decadencia de un Estado dependen directamente de la mayor o menor cohesión de los varios elementos sociales. Indudablemente, el orgullo de la tradición antigua y de la civilización romana era sentido por los más privilegiados económicamente, pero no era aceptada por todos como un patrimonio común. En el Imperio se había llegado a una desintegración de la conciencia de comunidad y misión universal como consecuencia del choque entre las fuerzas productivas declinantes y del desenvolmimiento del parasitismo bajo todas sus formas; a la hipertrofia de las capitales había acompañado el despoblamiento del campo. Y todo ello preparó la decadencia de conjunto, porque el ejército se había abierto a los bárbaros y una encarnizada lucha de clases se había difundido. El libro de Mazzarino no deja de tener puntos aislados susceptibles de una honda discusión, pero está fuera de duda que nos ha abierto un nuevo camino para una total revisión del conocimiento de las auténticas causas que llevaron a un, todavía, fuerte Imperio a su desaparición fulminante.

[A. MONTENEGRO. “Santo Mazzarino. Aspetti sociali del quarto secólo. Ricerche di Storia tardo-romana. L’Erma di Bretschneider, Roma, 1951, 441 págs.” (reseña), in Revista de Estudios Políticos (Madrid), nº 72, noviembre-diciembre de 1953, pp. 139-140]