✍ Kings and Councillors. An Essay in the Comparative Anatomy of Human Society [1936]

por Teoría de la historia

11828Arthur Maurice Hocart ocupa un lugar singular en la historia de la antropología británica: se mantuvo, o lo mantuvieron, fuera de los círculos antropológicos, que tenían en tan poca consideración su trabajo que es en Francia donde aparecerá su obra sobre las castas, en 1939. La obra de Hocart iba a ser objeto de una apreciación severa por parte de A. R. Radcliffe-Brown (1952), mientras que Evans-Pritchard le hace justicia y quizá le debe haberse alejado del funcionalismo y haber comenzado a prestar atención a la historia. En Gran Bretaña, la obra de Hocart encontrará defensores entre sus antiguos colegas del University College, Eliott Smith y Perry; Lord Raglan, su amigo íntimo y ejecutor testamentario, se ocupará de la edición póstuma de sus trabajos: le debemos especialmente una reedición de las “Castes” (1950), la publicación de las recopilaciones “The Life Giving Mtyth” (1952) y “Social Origins” (1954), y del esbozo de “The Nortbern States of Fiji” (1952), inacabado. Los antropólogos franceses recibieron sus escritos favorablemente: M. Mauss le reconocía posiciones próximas a las suyas sobre el rito y el intercambio; C. Lévi-Strauss y L. Dumont saludaron su rigor y su penetración; en los Estados Unidos, su obra fue apreciada por M. Sahlins. La condescendencia inglesa respecto a Hocart no es más que un recuerdo: la edición de 1970 de “Kings and Councillors” (1936) se abre con una importantísima introducción de R. Needham, que hace justicia a la aportación teórica de Hocart. Aborda el estudio de la evolución de las instituciones sociales estando convencido de que las similitudes que manifiestan entre sí son reveladoras de convergencias estructurales que no necesitan ser explicadas mediante el recurso a un origen común, lo que no pone en duda el deseo de buscarlo, incluso de inferirlo. Otorga una importancia fundamental al rito. Para Hocart, el ritual lleva en sí una capacidad específica de animación de la vida social y ofrece al hombre la posibilidad, a cambio, de actuar sobre la propia sociedad. Hocart ha desarrollado una concepción neovitalista y neoorganicista del mundo, muy adecuada para alarmar a los funcionalistas ingleses: los hombres experimentan su relación con la vida como con una substancia de concentración variable, presente de forma diferente según los contextos sociales y los estatutos de los seres vivos, siendo muestra la enfermedad y la muerte de grados diferentes de una pérdida de materia concomitante a una transferencia de ésta a otros seres vivos, fuerzas sobrenaturales, objetos, etc. Los ritos permiten tanto la puesta en acción como el control de estas transferencias de substancia. Es en los años 1927-1929, mientras estudiaba las sociedades de Oceanía, cuando Hocart elabora esta hipótesis general, que seguidamente iba a aplicar al análisis del sistema de castas en Asia del Sur (1933-1939) y al de la61lmGbnXuGL monarquía. En efecto, es en “Kings and Councillors” donde Hocart llega a la formulación más acabada de su propósito analítico. Para Hocart, las formas de organización política que conocemos son el resultado de una larga maduración y remiten a instituciones cuyo fundamento ritual es inseparable de una función social todavía presente en la prevención y represión de las transgresiones sociales, el uso de la violencia o la búsqueda de la paz. Hocart da forma a un método comparativo, mezclando el recurso a la intuición generalizante con el uso de un formalismo lógico, basado en una perspectiva holísta y en la importancia atribuida al análisis de los intercambios ceremoniales. Etnógrafo minucioso, teórico desconcertante y estimulante, Hocart ocupa hoy un lugar de primera fila en un movimiento antropológico que se aleja del positivismo de las escuelas.

[J. C. GALEY y D. VIDAL. “Hocart, Arthur Maurice”, in Pierre BONTE y Michael IZARD (ed.). Diccionario de Etnología y Antropología. Madrid: Akal, 1996, pp. 352-353]

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