✍ Madre negra [1961]

por Teoría de la historia

29031578Cuando apareció Old Africa Rediscovered, de Basil Davidson (London, Gollancz, 1959) la crítica europea y la africana fueron unánimes en el elogio del libro por su rara combinación de enfoque original y lucidez expositiva, que lograba una visión nueva del pasado africano. Así, por ejemplo, el profesor K. Onwuka Dike lo comentó con estas palabras: “Haciendo gala de un apropiado despego académico, el autor muestra cuán insostenible es el viejo mito de que el África al sur del Sahara carece de historia digna de registrarse en el período anterior a la llegada de los blancos. Lo hace fría y desapasionadamente, apoyando sus principales argumentos en los hallazgos de arqueólogos, historiadores y antropólogos. De ello resulta una obra libre no sólo de los prejuicios patológicos que encontramos en quienes sostienen que la Antigua África es un Continente Oscuro, de poca luz, sino también de la concepción romántica que a veces presentan los amigos de la independencia africana”. Black Mother es en cierto modo la continuación natural de Old Africa Rediscovered. En sus doscientas cincuenta páginas, Davidson se propone mostrar cómo era África en los siglos que preceden la era colonial. Aunque la narración comienza con hechos ocurridos a fines de la Edad Media europea, el mayor peso corresponde a los siglos XVII y XVIII, es decir a los siglos en que el comercio de esclavos fue más intenso. En realidad el libro es sobre todo una historia de este comercio, magistralmente contada en base a informes, cartas, diarios de viaje y publicaciones inglesas y francesas de la época, aunque el autor utiliza también abundante material más reciente. He aquí un par de muestras. “Hoy a eso de las nueve de la mañana” —dice el cuaderno de bitácora del “Arthur”, matriculado en Londres, correspondiente a un viaje destinado a acarrear esclavos y azúcar en 1677— “subieron a bordo el rey de Nueva Calabar con algunos otros de los suyos, y después de larga plática llegamos al siguiente acuerdo: por un negro, 36 barras de cobre; por una negra, 30 barras…” Así comienza el capítulo “Reglas y costumbres” (p. 93). En el capítulo “Socios en el comercio” (p. 196) encontramos este trozo proveniente del diario de Antera Duke que relata una ceremonia religiosa realizada en Vieja Calabar hacia fines de 1786: “Me levanté alrededor de las cuatro de la mañana; llovía mucho y me eché a caminar hacia la casa de contratación y me encontré allí con todos los señores. Entonces nos preparamos para cortar cabezas y a las cinco de la mañana comenzamos a decapitar esclavos: cincuenta cabezas en ese solo día. Llevé 20 cajones de botellas de coñac y trece calabazas de comida para todos, y hubo fiesta por todas partes en la ciudad”. Estos sacrificios humanos formaban parte de los funerales en honor del jefe de Duke Town y no son una novedad en la historia de las culturas humanas, pero como bien observa Davidson, al decaer la vida de las sociedades tradicionales estas prácticas degeneran, como en Benin, y terminan por convertirse en un instrumento de terrorismo político, como puede leerse en este mismo libro siguiendo los testimonios del misionero europeo que presenció los holocaustos realizados en 1847 con motivo de la muerte de Eyamba V, rey de Vieja Calabar. Siguiendo este método —impresionista en los detalles, pero nítido y ordenado en su plan de desarrollo— el autor trata de contestar a estas tres preguntas fundamentales: ¿Cómo fue el contacto de Europa con África? ¿Cómo afectó al África esta experiencia? y ¿Por qué concluyó con una invasión colonial? El libro entero es una elaboración de las correspondientes respuestas; pero ellas quedan insinuadas en este párrafo: “En 1832 el Gobierno británico acordó enviar una 9780316174251expedición que remontase el Níger ‘con comisionados encargados… de celebrar tratados con los jefes nativos a fin de suprimir este horrible tráfico [de esclavos], y señalarles las ventajas que obtendrían si reemplazaban por un inocente y legítimo comercio las guerras y agresiones resultantes del esclavsimo’. “Digno objetivo” prosigue Davidson, “pero acaso un tanto hipócrita si se repara en todo lo que le antecedía. Sin embargo, podemos estar bien seguros de que a estos excelentes comisionados, decididos a cumplir su misión de misericordia, no se les ocurría reflexionar que ese horrible tráfico era fruto directo y deliberado de la insistente actitud asumida por Europa a través de varios siglos. Europa, no África, había engendrado el tráfico ultramarino de esclavos; pero Europa había dejado de reconocer a su criatura” (p. 246). El libro es tan útil para comprender el pasado histórico de los modernos Estados africanos como para iluminar algunos de los rincones más oscuros pero no menos significativos de la historia económica y moral de la Europa moderna. Es una pena que las fotos elegidas para ilustrar esta obra no siempre tengan gran valor estético; pero contribuyen de todas maneras a documentarla.

[Juan Adolfo VÁZQUEZ. “Black Mother. The Years of Trial, Basil Davidson, London, Víctor Gollancz Ltd., 1961” (reseña), in Temas Africanos (México), vol. III, nº 3, enero-marzo de 1963, pp. 460-462]