✍ Historia del capitalismo agrario pampeano (I). La expansión ganadera hasta 1895 [2003]

por Teoría de la historia

987-1105-51-7Junto a la innovación temática y la utilización de fuentes históricas hasta entonces inusuales en los estudios agrarios, una de las características distintivas de los trabajos inscriptos en la llamada “renovación historiográfica” que comenzó a ser hegemónica desde la década del ochenta, fue la adopción en el plano metodológico de escalas de análisis circunscriptas a regiones o a estudios de caso. Estas indagaciones puntuales, inspiradas en enfoques analíticos de diversa procedencia, demostraron ser valiosísimas y constituyeron, de alguna manera, los pasos iniciales hacia una reflexión mucho mayor que llevaría a cuestionar de lleno la imagen del mundo rural de nuestro país legada por las interpretaciones más clásicas referidas sobre el tema. No así, debemos señalar un fenómeno simultáneo al proceso de regeneración disciplinar producido por estos estudios. Y es que el auge de los mismos no fue acompañado de un empeño similar por reunir toda esa evidencia en función de elaborar, de articular, lo que podríamos denominar una “nueva imagen del mundo rural”, bajo los auspicios de las más recientes contribuciones historiográficas. Atenta a esta problemática, la investigación Historia del capitalismo agrario pampeano realizada por un grupo de cientistas sociales de la Universidad de Belgrano, intenta saldar esta deuda. Dirigida por el economista y sociólogo rural, Osvaldo Barsky, a través de los ocho volúmenes en que está prevista su publicación la obra ofrecerá una visión global del desarrollo de la región pampeana entre 1850 y la última década del siglo XX, integrando y sistematizando para tal fin las más recientes contribuciones en el campo de los estudios rurales. Aportes provenientes de disciplinas como la historia económica, la antropología, la sociología y la historia rural confluyen en este trabajo colectivo y de largo aliento, aunque en grado diverso, para brindar un panorama renovado sobre el devenir de la región productiva más importante que tuvo -y de alguna manera continúa teniendo- el agro argentino. Los autores presentan así una perspectiva analítica verdaderamente innovadora para el examen de las estructuras agrarias, que retoma buena parte de las formulaciones esbozadas con anterioridad por el propio Barsky y el historiador Jorge Gelman en el libro Historia del agro argentino. Desde la Conquista hasta fines del siglo XX (Grijalbo-Mondadori, 2001). A diferencia de los enfoques predominantes en la historiografía tradicional, presentes en estudios como Historia Económica de la Ganadería Argentina de Horacio Giberti -por citar tan solo un ejemplo significativo-, tendientes a considerar un sector determinado de la producción rural aisladamente de otros procesos sociales y a concebir un reducido número de variables causales de su evolución, los autores proponen una clave interpretativa que privilegia la interrelación de diversos factores para la compresión de los procesos históricos agrarios. En la presentación general de la obra, el director de la investigación refiere a algunos de ellos: “el comercio y el transporte de productos agropecuarios a nivel nacional e internacional, los cambios tecnológicos que tuvieron lugar tanto en la ganadería como en agricultura, el régimen de tenencia de la tierra, los diferentes actores sociales, los movimientos migratorios los procesos argoindustriales, las estructuras financieras y de comercialización de los insumos y productos las políticas estatales agrarias y macroeconómicas, son así dimensiones analíticas que atraviesan el conjunto de la obra” (p. 57) El primer volumen, a cargo del historiador Julio Djenderedjian y de Osvaldo Barsky, que aquí reseñamos, está dedicado al desarrollo de la ganadería pampeana durante el siglo XIX. El libro aborda especialmente el notable ciclo expansivo operado en el sector desde fines del siglo XVIII hasta 1895, momento en que los rebaños ovinos y la producción de tasajo, dos de los más importantes rubros que habían impulsado el crecimiento económico pampeano hasta entonces, alcanzan su máximo auge, siendo desplazados por la agricultura cerealera y la ganadería vacuna como principales bienes de exportación para el mercado mundial. El estudio se inicia con un excelente balance crítico realizado por Barsky acerca de las interpretaciones dominantes sobre el mundo rural pampeano durante el siglo XX. A través de un largo itinerario intelectual que comienza con la historiografía liberal y socialista de primeras décadas de siglo, y que continúa con las distintas vertientes analíticas surgidas del llamado “debate del estancamiento agropecuario argentino” de los años 1950 y 1960, el autor reconstruye los principales tópicos sobre los cuales se fue articulando una visión tradicional de la estructura social pampeana, tal cual él la define. Entre estas tesituras -que la historiografía actual se ha encargado de refutar- Barsky destaca el papel rentístico asignado a los grandes propietarios, la poca propensión a la inversión tecnológica atribuida a los estancieros y la escasa distribución y acceso a la tierra a causa del control omnímodo de la gran propiedad, como las más sobresalientes. En sus aspectos formales el volumen cuenta con una introducción, dos partes, una conclusión y, finalmente, un anexo estadístico. Los dos capítulos que componen la primera parte de la obra examinan el desarrollo del agro pampeano hasta 1850. Una problemática central que recorre ambos apartados es el cambio experimentado en el mundo rural como consecuencia de la desarticulación del espacio económico colonial y la reorganización productiva en torno a la “expansión ganadera” que la sucede. El capítulo I presenta diversas aristas de este complejo proceso histórico que comienza a transformar gradualmente la estructura agraria pampeana. Se analiza de esta forma el creciente peso demográfico del Litoral respecto a otras regiones del interior del antiguo virreinato; las características del proceso de ocupación del espacio pampeano; los avances sobre la frontera indígena; el desarrollo de una red fluvial de navegación para la exportación de los productos pecuarios al mercado mundial; y, finalmente, las políticas estatales referidas a las formas de acceso a la tierra. En el capítulo II se centra la atención en las mutaciones acaecidas en el sector productivo agropecuario propiamente dicho. En primer término, la agricultura. Si bien los autores advierten que la misma merecerá un análisis más detallado en el segundo volumen de la investigación, apoyados en una importante serie de estudios destacan la relevancia de la producción agrícola, principalmente triguera, para el mercado de abasto de Buenos Aires durante el período colonial. Asimismo reflexionan sobre las causas que condujeron a su declinación en las primeras décadas del siglo XIX. En cuanto a la evolución de la producción ganadera, exponen las características centrales de los establecimientos productivos del período (las denominadas “estancias primitivas” y los saladeros) para luego advertir los cambios técnicos que comienzan a ser introducidos en éstos a partir del desarrollo de la ganadería ovina hacia 1840. Con respecto a esta última, se examinan a su vez las condiciones locales e internacionales que propiciaron su expansión como principal producción ganadera, desplazando de ese lugar a los bovinos. En la segunda parte del libro Djenderedjian y Barsky se introducen de lleno a considerar la expansión de la producción agropecuaria de mediados del siglo XIX. El apartado III que la abre, el más extenso de todo la obra, está dedicado a analizar los factores nacionales e internacionales que generaron las condiciones propicias para el desarrollo económico pampeano. De este modo, la estabilidad política e institucional lograda a partir de Caseros, la consolidación de un mercado de tierras como consecuencia de la expansión de la frontera indígena, la propagación y modernización de la red ferroviaria y la construcción de nuevos puertos, la evolución de los mercados externos favorable a los productos pecuarios pampeanos, la incorporación masiva de fuerza de trabajo mediante las migraciones internacionales al campo, la consolidación de un sistema bancario que financiase la producción rural mediante el crédito, actuaron como prerrequisitos esenciales para que el vertiginoso y sostenido crecimiento económico de la región pudiera llevarse a cabo. El capítulo IV considera específicamente el desenvolvimiento de la ganadería ovina y bovina hasta 1895. Los autores describen así el exitoso ciclo económico que protagonizaron estas producciones y sus subproductos como principales bienes exportables de la economía pampeana hasta las postrimerías del siglo XIX, momento en que acontece su declive y finalmente su desplazamiento por la producción cerealera. En este sentido, además de la predominante producción ovina, los autores advierten sobre la importancia de la elaboración de tasajo, “por mucho tiempo la única posibilidad de utilizar mercantilmente la carne de los animales no absorbida por el abasto urbano”, hecho muchas veces obviado por los estudios económicos del período. En este apartado Djenderedjian y Barsky analizan dedicadamente el efecto “modernizador” que generó la ganadería ovina y vacuna en el conjunto la estructura productiva pampeana al motivar la introducción de adelantos técnicos y tecnológicos en los establecimientos especializados (como el refinamiento de las especies ovinas y bovinas, la introducción del alambre de púa, etc.) La organización social surgida de este profundo proceso de transformación económica es analizada en el capítulo V. En el mismo se examina el desarrollo de grupos diferenciados entre los productores rurales, especialmente por el modo en que éstos disponen y acceden a los principales factores productivos requeridos para la producción ganadera. En este sentido, se describen las (lentas) mutaciones operadas en el mercado laboral pampeano, entre las que se destaca la consolidación de una oferta de trabajo especializada en tareas específicas de la producción rural, así como la importancia de las distintas formas de arrendamiento implementadas. Los autores brindan también en este mismo apartado un panorama detallado de las diferencias regionales y sociales presentes al interior del propio espacio económico pampeano, resaltando la orientación productiva predominante en cada una de las provincias del litoral. El libro culmina con el análisis de las dos delicadas coyunturas que debió afrontar la economía argentina durante el último cuarto de siglo – la crisis de 1873 y de 1890- y sus repercusiones en el sector agropecuario. Para los autores, el hecho de que ambas crisis económicas se desataran a raíz del descalabro del sector financiero y no por la caída de la demanda del mercado internacional, como la que había afectado a la producción lanar en el período 1866/1867, “explica que esas oscilaciones hayan sido bien pronto superadas: la base productiva estaba intacta y la inversión continuó con pareja intensidad (…) fue justamente la dinámica del sector productivo agropecuario lo que ayudó a superarlas”. Finalmente, la obra cuenta con un extenso anexo estadístico referido a los más variados aspectos de la evolución socioeconómica del mundo rural desarrollados por los autores, que complementa a la ya de por sí nutrida cantidad de mapas, gráficos y fuentes fotográficas dispuestos a lo largo de los seis capítulos que integran el primer volumen de este notable y reciente esfuerzo de síntesis histórica.

[Leandro Ignacio GONZÁLEZ. “Osvaldo Barsky y Julio Djenderedjian. Historia del capitalismo agrario pampeano. La expansión ganadera hasta 1895, Buenos Aires, Universidad de Belgrano / Siglo XXI, 2003, 535 p.” (reseña), in Mundo Agrario. Revista de estudios rurales (La Plata), vol. IV, nº 8, 2004]