✍ Prehistoria económica de Europa [1983]

por Teoría de la historia

robin-dennell-prehistoria-economica-europea-1882-MLA4769613375_082013-FEn los últimos años se ha avanzado mucho en el conocimiento de la Prehistoria mundial, y más particularmente de la europea. El libro del profesor Robin Dennell, de la Universidad de Sheffield, intenta trazar una gran síntesis de la Prehistoria europea, pero, y en ello reside la gran novedad del libro que se comenta, abandonando abiertamente la periodización establecida por los prehistoriadores europeos hace ya más de un siglo. La periodización que presenta R. Dennell en su Prehistoria económica de Europa se basa no en el cambio tecnológico, como se venía haciendo hasta el momento presente, sino en el análisis de los recursos de subsistencia, y de su empleo, que el hombre prehistórico utilizó. El período prehistórico que estudia el profesor de la Universidad de Sheffield abarca el espacio comprendido entre la aparición de los primeros homínidos y la expansión de las culturas dedicadas al pastoreo y al cultivo de los cereales, llamadas tradicionalmente el Neolítico. La Prehistoria europea queda así configurada, según la periodización que propone Dennell, de la siguiente manera: la aparición de los primeros homínidos la sitúa el autor hacia 6-8 millones de años. El Paleolítico inferior se clasifica: «Esporádica ocupación de Europa». Hace unos 3,5 millones de años, el hombre se hizo bípedo. De 2 a 2,5 millones de años comenzaron la primera elaboración de herramientas y la esporádica ocupación de Europa. La tradicional clasificación de Paleolítico y Musteriense se convierte, en la clasificación de Dennell, en la «Primera ocupación permanente de Europa». Al Paleolítico superior, alrededor de 35.000 años, ahora se le asigna el surgimiento de la conducta moderna, hacia 30.000 años. Todos estos períodos pertenecen al Pleistoceno. Tradicionalmente, el Mesolítico comenzaba alrededor del 10.000 a. C. y duraba hasta el 8.000. A partir del 5.000 a. C. comenzaba el Neolítico. Estos dos períodos forman el Holoceno, y en el último hace su aparición la agricultura. En opinión de R. Dennell, entre el 10.000 y el 6.000 tendría lugar el último deshielo y la incipiente producción de comida. A partir del 10.000 a. C. se expansionaron los cereales, las legumbres y los ovinos; o sea, hicieron su aparición los nuevos recursos. Hasta este último IV período, los recursos son tradicionales. La nueva periodización es ingeniosa; con ella es más fácil que con la tradicional obtener una idea exacta de la economía europea y de su evolución. El autor demuestra un conocimiento minucioso de la numerosa bibliografía aparecida, salvo de la española y portuguesa, que brillan por su ausencia. También la Península Ibérica queda generalmente, salvo alguna alusión, fuera del ámbito de estudio de R. Dennell, por lo que el libro de este autor, aunque creemos que es muy bueno, está cojo y es incompleto. Este conocimiento de la Península Ibérica le hubiera permitido incluso defender algunas teorías suyas. Las zonas más antiguas del cultivo de cereales en Europa parecen ser las cuencas del Tajo y del Guadalquivir. Este hecho trascendental lo ignora Dennell. Los análisis de los trigos del Neolítico hispano, así como de la raza de animales, hubieran sido muy útiles a414c+aM3qzL Dennell para todo lo referente a la posible relación del Occidente con el Oriente, al igual que analizar todas las teorías de F. Jordá sobre las relaciones con el Oriente de la pintura rupestre hispánica. Puntualiza, creemos que acertadamente, el autor que un período no significó la desaparición inmediata del anterior, ni hay que interpretar este segundo período como la llegada de nuevas gentes, con una diferente economía. Así, en el Neolítico había que considerar no cómo y por qué se expandieron los grupos neolíticos de población agrícola, sino los factores que indujeron a los grupos mesolíticos a incorporar nuevas técnicas y recursos y las consecuencias económicas y sociales derivadas de las innovaciones. En el Neolítico, como en la transición de otros períodos anteriores, se adaptaron los cazadores-recolectores a nuevas oportunidades y circunstancias. Esta teoría de Dennell es muy rica en resultados y debe ser examinada en todos los anteriores períodos con minuciosidad. Todo el libro de Dennell está sembrado de gran cantidad de ideas nuevas y originales, que había que analizar detenidamente.

[J. M. BLÁZQUEZ. “R. Dennell: Prehistoria económica de Europa, Barcelona, Crítica/Grijalbo, 1987, 193 pp.” (reseña), in Revista de Historia Económica (Madrid), vol. VI, nº 1, 1988, pp. 207-208]