✍ Reading the World. Encyclopedic Writing in the Scholastic Age [2012]

por Teoría de la historia

9780226260686A lo largo del siglo XIII hubo una producción considerable de obras con un marcado carácter “enciclopédico”, siempre salvando las distancias cronológicas del término acuñado en la Francia del siglo XVIII. Estos textos, que intentaban ofrecer cada uno a su manera una especie de “biblioteca en miniatura”, se conocieron bajo formas diferentes, como fueron los speculum, florilegium, thesaurus, imago mundi, etc. Reading the World tiene por objetivo, como su autora indica, establecer una panorámica histórica y a la vez teórica del enciclopedismo del período escolástico, prestando especial atención al siglo XIII; su análisis se basa en la lectura atenta de una serie de textos, que proporcionan un contrapunto al enciclopedismo actual y al de otros períodos. Con ello pretende ofrecer, además de una comprensión más profunda del enciclopedismo escolástico, nuevas maneras de leer la narrativa de ficción, pues como demuestra la autora, la práctica textual escolástica ilumina algunos de los textos poéticos y de ficción más significativos de la época, y viceversa. El estudio presenta una estructura tripartita, diferenciada no sólo por su temática sino también por su método de análisis y de lectura de las fuentes. Así, la primera de ellas contiene una introducción general al escolasticismo y al enciclopedismo. Franklin-Brown parte de algunas premisas metodológicas prestadas por Foucault y sus estudios sobre la arqueología de las fuentes medievales; de esta manera, siempre tomando las distancias necesarias, aplica a su estudio esencialmente los conceptos foucaultianos de “archivo”, básicamente para delimitar el corpus textual analizado, y de “heterotopía”, como característica intrínseca de este tipo de enciclopedias. En esta primera parte la autora utiliza una amplia gama de textos al servicio de la historiografía, haciendo generalizaciones basadas en una lectura general (summary reading) de los mismos. En la segunda parte, su método arranca de una selección concreta de textos enciclopédicos y tiene un carácter marcadamente teórico. Asimismo, sus modos de lectura son más bien tradicionales, aunque de una manera diferente a la parte precedente, pues su investigación es esencialmente filológica a través de una lectura atenta (close reading) de las fuentes y sus pasajes clave. Para llevar a cabo su análisis, la autora selecciona tres obras de autores que pertenecieron a comunidades textuales diferentes: el Speculum maius de Vincent de Beauvais, el Arbor scientiae de Ramon Llull, aunque también da espacio a Lo llibre de Meravelles y al Arbre de filosofía d’amor, y, por último, la continuación del Roman de la Rose de Jean de Meun. Su objetivo es analizar las soluciones dadas al complejo problema de la ordenación enciclopédica en sus textos, es decir, en qué orden los objetos del conocimiento son tratados, por qué se eligió ese orden determinado, qué dificultades presenta (si estas fueron superadas) y qué sistema hermenéutico utilizaron. La elección de autores tan dispares –y, añadiría, el carácter enciclopédico discutible de alguna obra– es conscientemente meditada y explícitamente justificada; la autora bien podría haberse limitado a una producción más homogénea, como hubiera sido acompañar a Vincent de Beauvais, de otros dos grandes enciclopedistas como Thomas de Cantimpé o Bartholomeus Anglicus. Pero, de esta manera, consigue una muestra mucho más completa del pensamiento del siglo XIII que reagrupa autores y comunidades diferentes: mendicantes y seculares, clérigos y laicos, aristotélicos y agustinianos, hebreos, musulmanes y ambientes cortesanos. Sea como sea, los textos elegidos, aunque heterogéneos en su escritura y en su forma, se hermanan por su espíritu de divulgación del conocimiento que va más allá de las universidades o de la comunidad eclesiástica. Franklin-Brown argumenta que el orden enciclopédico depende en gran medida de las prácticas retóricas de la época; desde este punto de vista los textos elegidos responden en realidad a diferentes patrones. Por un lado, el Speculum tiene una estructura horizontal y se acerca al florilegio enciclopédico; de esta obra –merece la pena reseñarlo– la autora descarta una concepción original monolítica y se inclina, ante los datos aportados por la tradición textual, por una redacción y sobre todo por una circulación independiente de las diferentes partes de la obra. Por el otro, el Arbor scientiae podría paragonarse con las summae y tiene una estructura de carácter vertical; su contenido es presentado a través de construcciones arbóreas, que imponen una determinada coherencia ideológica a su material. Finalmente, la obra de Meun, de estructura diagonal, constituiría una parodia del desorden enciclopédico en verso romance, inspirada en la práctica retórica de la poesía francesa y encasillada dentro de los límites del prosimetrum. Esta obra representa la imposibilidad de la representación enciclopédica del mundo: The Roman de la Rose may not be an encyclopedia, but it evokes one, represents one, dreams one, perhaps, with all its aspirations and limitations. Jean’s poem is the fi tting tribute to an impossible ideal (p. 213). La última, y tercera parte, utiliza los conceptos creados por Foucault de “utopía” y “heterotopía”. Mientras que el primero designa un ambiente ideal y falto de localización efectiva, el segundo corresponde a un lugar real donde plasmar un ideal. Más concretamente, Franklin-Brown atribuye al concepto de enciclopedia el de “heterotopía de compensación”, es decir, el de la creación física de un espacio real dominado por un orden que se contrapone al desorden de la realidad: Like the modern library [ejemplo que había aportado Foucault para describir una heterotopía], the scholastic encyclopedia compensated for the confusion of volumes piled into the armarium or book cabinet, for the heteroglot murmur of discourses circulating through the halls of the monastery, the school, the university, and the castle, by gathering them all into a single space, the book, and fixing them on the page, in some comprehensible order that, itself, lent order and meaning to the world it represented (p. 217). En definitiva, Reading the World es un ejercicio verdaderamente interesante que equilibra consideraciones históricas, filosóficas y filológicas sobre la manera en que tres autores, muy dispares entre sí, llevaron a cabo una práctica enciclopédica determinada. La diversidad de los textos analizados pone de manifiesto que circularon múltiples paradigmas de conocimiento y de ordenación de los contenidos, a veces en contradicción entre ellos y sin que llegara a predominar ninguno en detrimento de los otros. Sus conclusiones, extrapoladas a otros géneros como la narrativa de ficción o la lírica, ayudan sin duda a adentrarse en los mecanismos mentales del período escolástico. Se trata de un estudio innovador que intenta continuamente establecer lazos con la actualidad, prueba de ello es el paralelismo inicial, retomado en las conclusiones, entre los textos enciclopédicos escolásticos, las primeras enciclopedias propiamente dichas y la Wikipedia. No es un estudio historiográfico ni un manual sobre el escolasticismo y el enciclopedismo del siglo XIII, sino una sólida aportación al campo del enciclopedismo a lo largo del período del escolasticismo.

[Susanna ALLÉS TORRENT. “Mary Franklin-Brown, Reading the world. Encyclopedic writing in the scholastic age, Chicago, University of Chicago Press, 2012, 446 pp.” (reseña), in Anuario de Estudios Medievales (Barcelona), vol. XLIII, nº 1, enero-junio de 2013, pp. 414-416]