✍ La doncella quiso ser marinero. Travestismo femenino en Europa (siglos XVII-XVIII) [1989]

por Teoría de la historia

UnknownEl travestismo femenino, tema de este libro, puede antojarse marginal a primera vista, puede parecer uno más de los muchos caminos secundarios de la historia; pero las apariencias engañan a menudo. El estudio del gran historiador francés Marc Bloch sobre la creencia en el poder curativo del «toque real», que se publicó en 1923, fue desdeñado por un colega inglés que se refirió a él como «ese curioso sendero tuyo tan poco transitado». Sin embargo, el sendero llegó a convertirse en una gran avenida que condujo a un nuevo tipo de historia, la historia de las mentalidades. También este libro de Rudolf Dekker y Lotte van de Pol es una obra de concepción de una nueva clase de historia social, elaboración que se está realizando en diversos centros, entre ellos París y Princeton, Cambridge y Bolonia, el Instituto Max Planck de Goringa y la Universidad Erasmus de Rotterdam, a cuyo departamento de Historia Social pertenecen los dos autores de este libro. La historia social no es precisamente una novedad como objeto de estudio: ya en el siglo XVIII se escribía «historia de la sociedad» en Francia, Escocia, ltalia, los Países Bajos y otros lugares. Sin embargo, en los últimos quince o veinte años ha dado un nuevo giro. Los historiadores sociales se han empezado a ocupar de la visión «desde abajo», y no sólo desde arriba, y de la historia de la mujer además de la del hombre. Así, Rudolf Dekker ha publicado un libro sobre los disturbios y revueltas en las ciudades neerlandesas y, por su parte, Lotte van de Pol ha investigado la historia de la prostitución en Amsterdam. En el presente estudio, la lista de ciento diecinueve «mujeres que llevaron vida de hombre» en los Países Bajos entre 1550 y 1839 es en sí misma una fascinante obra de detección histórica, y esperamos que los historiadores de otros países en los que las mujeres también se alistaron en el Ejército o la Marina (por ejemplo, Inglaterra, Rusia y Brasil) se inspiren en ella y la emulen. Las interpretaciones psicológicas y sociales de los autores en torno al fenómeno atraerán a todo aquel a quien in terese la vida cotidiana de las mujeres -y los hombres- corrientes en la Europa anterior a la Revolución francesa e industrial. En el curso de su investigación, los autores arrojan mucha luz sobre la historia de la pobreza, la historia de la delincuencia y la historia de la sexualidad. Otro importante cambio de la historia social escrita en los últimos quince o veinte años -por ejemplo, de Natalie Davis, Carlo Ginzburg, Emmanuel Le Roy Ladurie, Keith Thomas, Edward Thompson- es su «giro antropológico». Rudolf Dekker y Lotte van de Pol no presentan su libro como «antropología histórica», pero para comprender mejor la tradición europea han recurrido a las últimas obras antropológicas sobre el travestismo en sociedades asiáticas, africanas y americanas. Su estudio también aborda una cuestión cada vez más interesante para antropólogos, sociólogos e historiadores por igual: la cuestión de la identidad. La generación anterior subrayaba los factores que se dieron en llamar «objetivos»; descripción de la estructura social, medición de las tendencias sociales, análisis de las funciones sociales. A diferencia de entonces, el acento recae ahora sobre los diversos modos en los que la gente percibe e interpreta su propia sociedad y «construye» así la realidad social en la que vive. La percepción del yo y de los «otros», frente a quienes el yo se define, ha pasado de ser el eje central de los estudios antropológicos, sociológicos e históricos. Así, la «etnicidad» y el proceso de creación de la identidad nacional han despertado gran interés. Por contra, el$(KGrHqMOKooFG+FsQhOOBR1-zfU,fQ~~60_85 género, igual que la clase social, apenas ha empezado a estudiarse desde esta perspectiva, por lo que la obra de Rudolf Dekker y Lotte van de Pol es una labor de pioneros. Su ensayo sobre las mujeres que se disfrazaron de hombre y se alistaron en el Ejército o la Marina les ha llevado al mundo de las baladas y los cuentos populares (por no decir la hagiografía), y plantea fascinantes preguntas sobre la interacción entre «realidad» social y literatura (o mito). Los autores han hecho buen uso de las autobiografías de varías de sus heroínas, desde el vívido y conmovedor autorretrato de Maria van Antwerpen a la narración de Hendrick van de Berg, en el límite entre la autobiografía y la ficción y lo masculino y lo femenino, sin llegar a ser nunca ni una cosa ni la otra. Este estudio de ciento diecinueve casos de mujeres que rompieron algunas de las normas no escritas de su cultura nos dice algo importante del carácter de esa cultura y también del proceso por el que cada cual construye su identidad social.

[Peter BURKE. “Prólogo”, in Rudolf M. DEKKER y Lotte VAN DE POL. La doncella quiso ser marinero. Travestismo femenino en Europa (siglos XVII-XVIII). Madrid: Siglo XXI, 2006, pp. VII-IX]