✍ Hegel et la Révolution Française [1957]

por Teoría de la historia

916585639_LLa obra que consideramos [Hegel und die Französische Revolution] es un excelente trabajo de Joachim Ritter que va más allá de considerar la posible vinculación del pensamiento hegeliano con la Revolución Francesa para mostrarlo como base y fundamento de una determinada concepción de la vida politica y social imperante en nuestros días. La primera parte es un análisis polémico de ciertas tendencias que vincularon durante mucho tiempo la teoría hegeliana al estado prusiano evitando así el conocimiento del verdadero pensamiento hegeliano en materia política. Entre éstos, Rosenbranz, por ejemplo, que pretendía en una de las primeras biografías de Hegel aplicar el método hegeliano a su propia vida haciéndolo de este modo portavoz de la filosofía prusiana; para Rosenbranz el hecho de ser Hegel discípulo y continuador de Kant, prusiano, le da patente de ideólogo prusiano. No es extraño que esta tendencia llegara hasta nuestros días ya que ha habido de hecho más de una aplicación grosera del método hegeliano al estado prusiano, tal vez amparadas por críticas como Haym (Leçons sur Hegel et son temps) para quienes Hegel atribuyendo al estado los predicados de divino, absoluto, razón y substancia, diviniza su poder en contra del individuo. Frente a esto reacciona Ritter y se empeña en mostrar a través de textos de la Filosofía del Derecho la verdadera dimensión del pensamiento hegeliano: la metafísica. La metafísica que es para Hegel “la ciencia teórica del Ser y del ente”, la que debe concebir “lo que es” como presencia de la “sustancia que es inmanente” y de lo “eterno que está presente” (p. 12). Cuando Hegel afirma que la filosofía es “su tiempo recogido en el pensamiento” no está confundiendo la filosofía con una ciencia del espíritu preocupada por comprender las manifestaciones de una cultura determinada. Hegel no reflexiona sobre la “historicidad” de la filosofía sino que para él sólo es posible hablar de ser cuando se habla del tiempo. La filosofía es explicitación del presente en cuanto presente es presencia de ser. “Para Hegel el presente es, metafísicamente, la presencia de lo que siempre fue, lo que siempre es y lo que siempre será” (p. 16). Si Hegel analiza los movimientos políticos de la época, y especialmente la Revolución Francesa, es porque éstos buscan la emancipación histórica, porque ponen en cuestión el sentido de la tradición metafísica y su verdad. Esto da origen a una disolución que sólo puede ser asumida por la filosofía transformándose a sí misma en la teoría del tiempo y la emancipación. Esto es exactamente lo que intenta hacer Hegel para Ritter y la Revolución Francesa es el hecho en que se concentran sus reflexiones. Hegel la siente muy cercana y adhiere a ella con vehemencia considerando que es la manifestación de un momento único en la historia que traerá aparejada una nueva forma de enfrentarse a la realidad histórica. Sin embargo, Hegel no niega a la revolución su incapacidad para hallar soluciones políticas estables. Lo que da a la Revolución Francesa el derecho histórico de ser es la libertad. Hegel toma esta libertad, bandera del movimiento popular, y la convierte en “el elemento fundamental”, en la “única materia” de su filosofía (p. 26), pero se preocupa seriamente de separar el principio de la libertad como derecho, de las luchas políticas, de los acontecimientos que pretenden transformar el derecho en hecho. Tanto la revolución como la contrarrevolución concebían la ruptura con el mundo anterior como radical, el nuevo mundo no tenía ninguna relación con el anterior; Hegel, reflexionando sobre la libertad, muestra que, si bien la escisión es el carácter definitorio de los nuevos tiempos, la forma del mundo moderno y de su conciencia es, también, el modo en que se conserva la unidad originaria de la historia. De este modo, Hegel intenta ir más allá de la división y la contradicción, al Uno que les permite ser. Entonces su filosofía llega a ser el análisis del movimiento de la historia y sus oposiciones, pasando de las formas concretas de la misma a los problemas que las condicionan. El resultado es, según Ritter, la Filosofía del Derecho de la que nuestro autor hace un somero análisis, tocando los tópicos más discutidos a la luz de su propia interpretación. Concluye con una reflexión acerca del peligro, visto por Hegel, que entraña negar el fundamento divino a la sociedad ya que significa quitar a ésta la sustancia que le permite hacerse historia. “Este peligro deviene muy grave cuando la sociedad llega progresando a una actividad sin salida y de este modo comprime y anonada las fuerzas de la vida personal, de la subjetividad, de enraizamiento en los orígenes, fuerzas liberadas en la escisión y que eran conservadas en sí por la historia” (p. 64). Este trabajo es seguido por otro sobre “Persona y propiedad según Hegel” que es el texto de una comunicación presentada en 1960 en una sesión de la “Comisión para el marxismo de la comunidad evangélica de estudios”. Aquí expone y analiza como lo hizo en páginas anteriores con otros capítulos, una parte de la Filosofía del Derecho: “El derecho abstracto”, sólo que lo hace con mayor extensión. Sigue luego una bibliografía que abarca obras concernientes a Ia influencia ejercida por la teoría política de Hegel en el siglo XIX. Es un trabajo de la “Philosophiehistorische Forschungstelle” de la Universidad de Ruhr en Bochum; comprende 367 obras publicadas entre los años 1821 y 1903. No es una bibliografía únicamente filosófica ya que incluye junto a monografías y ensayos filosóficos, estudios jurídicos, panfletos y manifiestos políticos. Este trabajo es importante ya que resume una cantidad de datos sumamente útiles, siendo interesante también la perspectiva desde la que Ritter analiza el problema.

[M. L. PFEIFFER. “J. Ritter, Hegel et la Révolution Française, Beauchesne, París, 1970” (noticia bibliográfica), in Stromata (San Miguel), Año XXX, nº 3, julio-septiembre de 1974, pp. 351-353]

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