➻ Jorge Gurría Lacroix [1917-1979]

por Teoría de la historia

59gonzalez03El 11 de febrero de 1979 falleció en la ciudad de México el doctor Jorge Gurría Lacroix, director del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM y coeditor de Estudios de Historia Novohispana. Aunque nació en la ciudad de México, el 19 de septiembre de 1917, su interés y sus conocimientos sobre Tabasco, lugar de origen de su familia, hacían pensar a muchas personas que era tabasqueño. Cursó en la UNAM la carrera de abogado (1937-1941), pero sus intereses lo encaminaron hacia otra dirección y en 1948 ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras donde siguió la carrera de Historia. En 1975 obtuvo el doctorado. Desde el inicio de su carrera se interesó por la actividad docente. En 1950 fue designado profesor de Historia de México en la Escuela Nacional Preparatoria y también ayudante del ingeniero Vito Alessio Robles en la cátedra de Historia de las Provincias Internas, en la Facultad de Filosofía y Letras. Posteriormente, en esa facultad, impartió Geografía Histórica de México, Historia de la Conquista de México y el seminario de Historiografía de los siglos XVI y XVII. Su dinamismo, entusiasmo y capacidad como organizador hicieron que se le llamara a colaborar en varias instituciones. Fue secretario de la Biblioteca Nacional de México, secretario general del Instituto Nacional de Antropología e Historia, coordinador de los trabajos de restauración e instalación del Museo del Virreinato en Tepotzotlán, secretario general de la Facultad de Filosofía y Letras y director general de Publicaciones de la UNAM. En el cumplimiento de estos cargos encontró la manera de encauzar muchos de los intereses e inquietudes a los que dedicó parte de sus empeños. Propició y dirigió la edición de obras históricas, promovió el conocimiento de nuestros monumentos históricos y artísticos y procuró el cumplimiento y mejoramiento de las leyes que se encargan de la protección de éstos. Cuando fue secretario de la Biblioteca Nacional de México (1953) , puso en práctica su idea de que parte de la labor del intelectual era dar a conocer ciertos elementos de nuestra cultura poco difundidos, y así, se inició en las lides editoriales promoviendo la edición de la Continuación del cuadro histórico de la revolución mexicana de Carlos María de Bustamante y de la crónica de la Merced de Cristóbal de Aldana. Por esa misma fecha empezó a dirigir la “Biblioteca José Porrúa Estrada de historia de México” donde se publicaron la Relación de méritos y servicios de Bernardino Vázquez de Tapia, Décadas del Nuevo Mundo de Pedro Mártir de Anglería y Relación del Conquistador Anónimo, entre otras. Poco después, en el Instituto Nacional de Antropología e Historia, como jefe del Departamento de Publicaciones primero, y como asesor técnico de publicaciones después, impulsó la impresión de gran cantidad de obras de arqueología, etnografía, antropología, arte e historia, que vieron la luz durante su gestión (1955-1971). Sus conocimientos de los procesos de edición unidos a su gran capacidad de trabajo y a su amor a la universidad, hicieron que fuese considerado el hombre idóneo para hacerse cargo de la Dirección General de Publicaciones de la UNAM, puesto que dejó cinco años después para dirigir el Instituto de Investigaciones Históricas. Siendo Jorge Gurría estudiante en la Facultad de Filosofía y Letras, el maestro Francisco de la Maza, en su curso de Historia del Arte Colonial Mexicano, le enseñó a amar nuestros monumentos artísticos, como a tantos otros de sus alumnos. Este amor hizo que se empeñase en conocer y registrar los que aún permanecían descónocidos, ya que creía que la difusión de su conocimiento contribuiría a asegurar su preservación. Así, dedicó mucho de su tiempo a recorrer toda la República fotografiando y estudiando infinidad de lugares importantes. La noticia de estos viajes ha sido recogida en los artículos que publicó en el Boletín INAH. Como maestro e investigador, su interés estuvo dirigido a la historia de la conquista de México, a la historia de la historiografía y a la historia de Tabasco. Entre sus obras se encuentran: Las ideas monárquicas de don Lucas Atamán; Monografías históricas sobre Tabasco, Anastasio Zerecero. Estudio historiográfico sobre sus Memorias, Historiografía sobre la muerte de Cuauhtémoc, el estudio y la edición de Francisco de Aguilar, Relación breve de la conquista de la Nueva España (UNAM, 1977), el prólogo a Francisco López de Gómara, Historia de las Indias, y fray Juan de Torquemada y la conquista de México en la edición que de la Monarquía Indiana está publicando el Instituto de Investigaciones históricas. A su muerte, se encontraba preparando un estudio historiográfico sobre Andrés de Tapia y reconstruyendo los apuntes de Juan Bautista Arrechederreta. Su relación con el Instituto de Investigaciones Históricas fue larga y fructífera. Desde su ingreso en 1951, ya pesar de los cargos que en la Universidad o en otras instituciones desempeñó, nunca cortó sus ligas con él. A su colaboración con los maestros Rafael García Granados y Pablo Martínez del Río y a su empeño y actividad, se debió la formación de la biblioteca del instituto por la que siempre mostró mucho interés. Gran parte de sus obras fueron publicadas con el pie de imprenta de este Instituto al que más tarde dirigió tan atinadamente. Buen amigo, noble y leal, la última virtud es, quizá, la que mejor lo define. Su vocación intelectual, su dinamismo, su buena fe, produjeron frutos que perdurarán más allá de su desaparición. Descanse en paz.

[R. C. “Jorge Gurría Lacroix [1917-1979]”, in Estudios de Historia Novohispana, vol. VII, nº 7, 1981, pp. 7-9]

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