➻ Christian Jürgensen Thomsen [1788-1865]

por Teoría de la historia

daol-2-5Como resultado del robo de varios cuernos de oro empleados como copa en época prehistórica en Dinamarca, en 1802 se decidió la creación de una colección nacional de antigüedades, pero en 1816 había crecido tanto que se hizo necesaria la intervención de un conservador profesional. Se escogió a Christian Jurgensen Thomsen, hijo de un acaudalado comerciante de Copenhague, para el puesto. Su primera tarea fue la organización del material para su exposición pública. De forma poco sorprendente, escogió el Sistema de las Tres Edades, cuya aceptación había ido creciendo en el siglo XVIII, para la clasificación del material; los organizó en función del material empleado para la fabricación de herramientas cortantes, por ejemplo, la primera fase era la de las herramientas de piedra, la segunda la de las herramientas de bronce y la más reciente era la correspondiente a las herramientas de hierro. No obstante, la relevancia de Thomsen reside en el hecho de que llevó la idea más allá, buscando asociaciones. En otras palabras, no veía los artefactos como objetos aislados, sino en relación con aquellos con los que habían sido encontrados. Así, descubrió que la cerámica se había fabricado durante las tres etapas, pero que los recipientes de cristal solamente aparecían en la Edad del Hierro. Este enfoque le permitió no sólo organizar las herramientas cortantes, sino todos los hallazgos de la colección, de acuerdo con esas tres edades. Thomsen presentó una exposición individual de cada fase, procediendo posteriormente a extender el esquema a los monumentos de Dinamarca. Por ejemplo, descubrió que en la Edad de Piedra los enterramientos tendían a aparecer en cámaras de piedra, mientras que las cremaciones únicamente aparecían en las edades del Bronce y el Hierro. Sin embargo, era un hombre cauto, que no publicó inicialmente su nueva cronología y principio de asociación; de hecho, hasta 1836 no publicaría su trabajo en su Guide to Northern Archaeology, obra que tuvo una enorme influencia y que fue rápidamente traducida a varias lenguas europeas. La versión que Thomsen hizo del Sistema de las Tres Edades se convirtió, y sigue estando en la verdadera base de la cronología prehistórica europea. Hizo posible la primera ordenación de lo que antes había sido un caos: colocar los objetos en una secuencia y agruparlos en función del periodo al que correspondían. Obviamente, no aportaba fecha precisa alguna -los arqueólogos hubieron de esperar a la aparición de los métodos de datación absoluta para eso-, si bien ofrecía una dimensión cronológica elemental. El sistema fue rápidamente adoptado por los museos europeos y pronto se le añadieron subdivisiones internas, siendo atinado y retocado para responder a una cantidad innumerable de variaciones locales.

[Colin RENFREW y Paul BAHN (editores). Arqueología. Conceptos clave. Madrid: Akal, 2008, pp. 328-329]