✍ La formación de la clase terrateniente bonaerense [2007]

por Teoría de la historia

En los últimos meses, muchos argentinos de vida urbana aprendieron sobre la vida rural más que en todas sus vidas. Saben ahora que el campo no es igual a como era hace cien años, ni siquiera como cincuenta o veinte años atrás. Y saben que la actividad agropecuaria presenta una altísima complejidad, no reducible a categorías simplificadoras como “terratenientes”, “oligarquía” y otras que circulan en el léxico de un país cuyo crecimiento y cuya riqueza se sustentaron desde el siglo XIX en la explotación de la tierra. La historiografía abordó desde diversos puntos de vista el desarrollo agrario. De la escuela liberal a los revisionistas, pasando por los pensadores de izquierda, las etapas de formación del Estado nacional aparecen inextricablemente ligadas al acontecer agropecuario, tanto en las zonas pampeanas donde se produjo la expansión ganadera y cerealera como en las economías regionales. Pero a mediados de la década de 1960, la profesionalización del estudio de la historia, junto a la irrupción de las ciencias sociales, trajo nuevas voces al estudio de esos fenómenos constituyentes de la riqueza nacional. La más eminente de esas voces fue, sin duda, la de Tulio Halperin Donghi. Dueño de un notable rigor y de una pluma cuya elegancia no es mellada por la complejidad de cada uno de sus párrafos, Halperin examinó en distintos momentos y de variadas formas el devenir argentino, en el cual descubre la profunda imbricación entre las actividades mercantiles y las agropecuarias. Un relato en tres tiempos, presentado en La formación de la clase terrateniente bonaerense por la eficaz labor editorial de Raúl O. Fradkin, permite seguir esa historia desde la Revolución de Mayo hasta la primera mitad del siglo XX en el ámbito de la provincia de Buenos Aires. “La expansión ganadera en la campaña de Buenos Aires (1810-1825)” es el primero de esos relatos, fechado en 1969, donde Halperin pone las bases de su trabajo de análisis económico, político e ideológico. En los otros dos, muy posteriores, referido uno a la constitución de una ideología ruralista en la Argentina y otro a la clase terrateniente y el poder político entre 1820 y 1930, Halperin profundiza aquel primer análisis con nuevas herramientas metodológicas y un bagaje de estudios económicos que aportaron nuevos conocimientos “duros” sobre el desarrollo agropecuario, la tenencia de la tierra y los intereses financieros que ligaban a la ciudad y al campo. Así como José Luis Romero había brindado notables avances superadores del brete polémico entre liberales y revisionistas que tanto daño hizo a la ciencia histórica argentina, Halperin continuó esa senda de seriedad profesional y puso a la historiografía nacional en un camino nuevo, del cual son testimonio fehaciente los estudios agrupados en este volumen. Y, como sostiene Fradkin, no es menor el hecho de que haya abierto el camino a una serie de investigadores de nuestra historia vinculada a la de América latina y vista en períodos más largos que los habituales en la historiografía argentina clásica. Asimismo, si como bien dice Fradkin, Halperin no puede ser adscripto a la denominada escuela “radical” de raigambre marxista, estos tres ensayos son un aporte sustancial a la comprensión sociohistórica de cómo se formó la que fuera clase dominante en la Argentina del siglo XIX.

[Julio ORIONE. “La ciudad y el campo”, in La Nación (Buenos Aires), 26 de julio de 2008]

Nota bene. En “La formación de la clase terrateniente bonaerense” son reunidos tres ensayos fundamentales (en particular el primero, ya clásico) de Tulio Halperin Donghi que fueron publicados con anterioridad en revistas o libros. Se trata de “La expansión ganadera de la campaña de Buenos Aires (1810-1852)”, publicado por primera vez en la revista Desarrollo Económico [vol. I-II, nº 9-10, 1963] y luego en Los fragmentos del poder, el volumen colectivo que Halperín compiló junto con Torcuato Di Tella [pp. 21-73]. El segundo ensayo se titula “El Río de la Plata y la formación de una ideología ruralista en la Argentina” y fue publicado originalmente en la obra José Hernández y sus mundos (1985) y el tercero “Clase terrateniente y poder político en Buenos Aires (1820-1930)” apareció en Cuadernos de Historia regional [nº 15, 1992, pp. 11-46]. Este volumen es precedido por un prólogo (que funciona como introducción historiográfica y como una historia material de los tres textos) y culmina con un largo y valioso ensayo sobre el tema central de esta obra con relación a los textos de Halperin, ambos escritos por el historiador argentino Raúl Fradkin.

Andrés G. Freijomil