✍ Marxismo e historia social [1983]

por Teoría de la historia

Los textos aquí reunidos, creemos, hablan por sí solos. Nos parece oportuno permitir que el lector dialogue libremente con ellos. Quisiéramos, por nuestra parte, emprender un corto viaje por territorios del autor y sus obras. No siempre habremos de recorrer los caminos principales: a veces preferiremos derivar por los senderos secundarios. Los trabajos de Eric Hobsbawm poseen casi siempre el raro privilegio de trascender los cenáculos especializados para llegar a un amplio sector de lectores interesados, por diversas motivaciones, en los problemas sociopolíticos. ¿Cuáles son las causas de esta “popularidad” del historiador inglés? Podria argumentarse, y a nuestro entender con toda razón, que sus textos muestran una capacidad de comunicación particularmente amplia, que eluden las áridas disertaciones eruditas manteniendo, no obstante, la evidencia del formidable bagaje de conocimientos del autor. Quizás también podría pensarse que la atracción de Hobsbawm radica en la novedad de sus enfoques, en su capacidad para integrar circunstancias aparentemente alejadas en el tiempo y en el espacio; en fin, podríamos señalar la destreza con que articula los análisis de las sincronías con las explicaciones de los movimientos y de las rupturas. Es cierto, ninguna de las virtudes mencionadas le es ajena y seguramente se podrían apuntar muchas otras. No obstante, nos inclinamos a pensar que la fuerza y la importancia de buena parte de la obra de Hobsbawm radica en la calidad de su temática, cuya virtud mayor es la de estar compenetrada, con saludable frecuencia, con los intereses de las clases subalternas. Tarea comprometida la suya, militante, que muestra el “revés de la trama”. Porque, oculta por los esplendores de las hazañas técnicas, mediatizada por el “progreso”, por la abundancia, por la hipocresía, existe otra historia del capitalismo, la de los humillados y ofendidos, la de los hambrientos … la de los rebeldes. Y esa zona de penumbra es la que concita el interés del historiador inglés por bucear en las profundidades del naciente capitalismo moderno, la que despierta su preocupación central por las transformaciones revolucionarias impulsadas por ese joven capitalismo.

[Osvaldo TAMAIN. “Presentación” (fragmento), in Eric HOBSBAWM. Marxismo e historia social. México: Instituto de Ciencias de la Universidad Autónoma de Puebla, 1983, pp. 5-6]

Nota bene. Al igual que ocurre con “En torno a los orígenes de la Revolución industrial”, esta obra tampoco tiene, en su conjunto, equivalente en inglés. Los capítulos que la componen fueron tomados de diversas publicaciones y funcionan como textos autónomos nucleados en torno al tema que anuncia su título. Así pues, “De la historia social a la historia de la sociedad” fue publicado en la revista “Daedalus. Journal of the American Academy of Arts and Science”, vol. XCVII, nº 1, invierno de 1971. Traducción de Diego Sandoval Espinosa. Tomado de “Tendencias actuales de la historia social y demográfica” [México, Sepsetentas, 1976, pp. 61-94]; “Notas para el estudio de las clases subalternas” fue escrito especialmente para la revista marxista italiana “Società” y se publicó en el número 3, mayo-junio de 1960, traducido por Mario Spinella; “La conciencia de clase en historia” fue traducido por Félix Blanco y tomado de “Aspectos de la historia y la conciencia de clase” [México, UNAM, 1973]; “La contribución de Karl Marx a la historiografía” fue tomado de “Ideología y ciencias sociales” [Barcelona, Grijalbo, 1977] a partir de la traducción de Enrique Ruiz Capilla; “La difusión del marxismo (1890-1905)” fue tomado de “Studi Storici”, año XV, 1974, nº 2 y traducido por Alfonso García; “Marxismo, nacionalismo, independentismo” se publicó por primera vez en la New Left Review [nº 105, 1977], pero esta versión procede de la traducción de E. Blanco Medio y J. Díaz Malledo, publicada en “Zona abierta”, nº 19, 1979.

Andrés G. Freijomil

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