␥ Johan Huizinga [1872-1945]

por Teoría de la historia

Johan Huizinga nació en Groningen, Holanda, a finales del siglo XIX, fue un lingüista e historiador que investigó y reconstruyó las formas de vida y las pautas culturales del pasado. Huizinga cursó estudios en su ciudad natal y en Leipzig, e inició su actividad docente en 1897 en Harlem, luego en Ámsterdam. En 1905 ejerció como profesor de Historia en la Universidad de Groningen, y a partir de 1915 y hasta 1942 en la Universidad de Leiden. Fue miembro de la Academia de Ciencias de Holanda y presidente de la sección de Humanidades de la Real Academia de Holanda. En 1942, cuando los nazis cerraron la Universidad de Leiden, fue detenido, sufriendo confinamiento en St. Michlelsgestel y destierro en Overijssel y Güeldres hasta su muerte en 1945. Entre sus obras más conocidas tenemos “El otoño de la Edad Media” (1919), “Erasmo” (1925), “Homo Ludens” (1938), “Mundo profanado” (1945) y “Entre las sombras del mañana” (1945). Existe otra colección de ensayos en un volumen titulado “Dutch Civilization in the Seventeenth Centttry and other essays” (La civilización holandesa en el siglo XVII y otros ensayos). La mayor parte de este libro no está escrita para el lector común, sino para los holandeses y sus contemporáneos. Su preocupación por los Países Bajos nos recuerda la que tenía Ortega por España. En un ensayo titulado “El elemento estético del pensamiento histórico”, que aparece en “El concepto de historia y otros ensayos”, Huizinga declara que tiene fe en la importancia del demento estético del pensamiento histórico y se opone a la idea de considerar a la historia de manera científica, afirmando que el historiador intenta volver a experimentar lo que alguna ve:z fue experimentado por hombres como nosotros. El verdadero estudio de la historia involucra nuestra imaginación y conjura nuestras concepciones, imágenes y visiones. En su libro “Entre las sombras del mañana”, Huizinga no elabora un trabajo histórico sino un análisis de la civilización occidental. Discute los problemas con los que se enfrenta Occidente, desde la anarquía moral hasta la decadencia artística. Argumenta que la educación moderna y los medios de comunicación de masas, tienen efectos dañinos en la cultura. Nuestro tiempo, nos dice Huizinga, se enfrenta con el hecho desmoralizador de dos altos logros civilizatorios, a saber, la educación universal y la publicidad moderna. En lugar de elevar el nivel de la cultura, las dos producen síntomas de desgaste, desvitalización y degeneración cultural. En torno al arte moderno, Huizinga encuentra una tendencia hacia lo irracional tanto en la literatura como en la pintura moderna. La literatura y la pintura, en su opinión, se han vuelto ininteligibles de manera acelerada. La poesía que siempre había sido representada como el arte que se había mantenido a través de la historia, en conexión con la expresión racional, desvía su curso de la razón a finales del siglo XIX. En “El hombre y las masas en Norteamérica” (Man and the Masses in America) y “La vida y el pensamiento en Norteamérica” (Lije and Thought in America) trata la historia de Estados Unidos antes de 1925, y analiza a la sociedad moderna en general, incluyendo los periódicos, el cine y la literatura, prestando especial atención a las fuerzas económicas que han dibujado la historia norteamericana. Huizinga fue un hombre que sufrió en carne propia la barbarie de la cultura al convertirse en víctima del juego de la guerra en la Segunda Guerra Mundial. La relación entre el juego y la guerra fue analizada por nuestro historiador como parte de los juegos agonales (de competición) en “Homo Ludens”. Estamos frente a un historiador que ha dejado huella en filósofos de la talla de José Ortega y Gasset, Hans Georg Gadamer, Gilbert Boss y Roger Caillois, por citar solo algunos. Huizinga no debe quedar en el olvido por sus grandes aportes a la historia y a las formas de la cultura.

[Mª Cristina RÍOS ESPINOSA. “Johan Huizinga (1872-1945): Ideal caballeresco, juego y cultura” (fragmento), in Revista Casa del Tiempo, vol. I, nº 9, 2009, pp. 67-68]

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